Claro que Pablo Casado, por razones de Estado, podría facilitar la investidura de Pedro Sánchez. No gratis, por...
Claro que Pablo Casado, por razones de Estado, podría facilitar la investidura de Pedro Sánchez. No gratis, por supuesto. A cambio, el presidente en funciones tendría que comprometerse por escrito a modificar su rumbo en Cataluña, apoyar en su caso el 155 y renunciar a los indultos. Aún así, ni los líderes del Partido Popular ni los de Ciudadanos se fían de Pedro Sánchez. Consideran que el dirigente socialista solo tiene un principio ideológico: permanecer en el poder al precio que sea. Por eso está dispuesto a pactar con el Partido Popular y Podemos, con Ciudadanos y con las agrupaciones secesionistas.
Pablo Casado sabe que permitir la investidura de Pedro Sánchez sería un gesto de hombre de Estado. Pero no se fía. En un espléndido artículo publicado por Carlos Cuesta en OK diario, se confirma que el presidente en funciones ha apoyado alianzas en 47 municipios con grupos secesionistas como ERC o JxCat. Tampoco ha hecho ascos, sino todo lo contrario, al PNV, Geroa Bai, BNG o Mes. Incluso se ha relacionado con Bildu.
Pedro Sánchez juega con fuego y se puede encontrar con que su mano tendida a los secesionistas incendie la vida política española y conduzca a la nación a una situación límite en Cataluña y no solo en Cataluña.
Por razones de Estado, tanto el Partido Popular como Ciudadanos podrían echar una mano al PSOE. Pero el sanchismo es otra cosa y, salvo circunstancias extremas, no se producirá ese apoyo que facilitaría la estabilidad política en España y despejaría la incertidumbre actual, tan negativa para todos.