La española abrió la cosecha nacional y se apuntó su presea 21ª en citas mundialistas.
La delegación de España ha acudido al Mundial de natación que se desarrolla en Gwangju (Corea del Sur) con tres opciones claras de medallas: la sincronizada, Mireia Belmonte y el waterpolo. Pues bien, la primera de esas vertientes ya ha dado sus frutos. Este mismo sábado Oba Carbonell se ha hecho con la medalla de plata en la disciplina de solo técnico, inaugurando el palmarés nacional en el campeonato mundial de 2019. Y esa muesca no es baladí.
Carbonell se colgó su presea mundialista número vigésimo primera. La catalana, de este modo, superó el récord que tenía Gemma Mengual, con quien estaba empatada en un total de veinte medallas en la historia de los Mundiales. Ona se convierte, de este modo, en una referencia del deporte nacional. En la vanguardia de la natación, a pesar de haber cedido el oro ante la insuperable rusa Svetlana Kolesnichenko (95,0023 puntos).
Sumó la española 92,5002 puntos, superando, eso sí, a la medalla de bronce lograda por la japonesa Yukiko Inui (92,3084). Lo consiguió gracias a la ejecución del ejercicio titulado "Mandela". La creación gira en torno al discurso que el legendario político sudafricano realizó en los premios Laureus sobre los valores del deporte. Carbonell defendió su arriesgada apuesta con una brillantez que le ha valido rubricar una página dorada que la uniforma como atleta única.

La dificultad de su ejercicio fue abordada con éxito y puso adelantar a la japonesa Yukiko Inui, que nadó antes que ella y puso el listón de la plata muy alto. La asiática elevó su rendimiento de los 91,7284 puntos cosechado en el previo a los 92,3084 alcanzados en la final. Retorciendo la exigencia a la que tuvo que hacer frente una nadadora española más que capacitada para lucir bajo presión. Mas siempre alejada de un oro muy caro.
La rusa Svetlana Kolesnichenko nadó de forma impecable su ejercicio llamado "Zwei Survivor" de Lara Croft. Superó los 95 puntos, un rédito inaccesible. Elevó su ejecución nueve décimas con respecto al que había realizado en la previa. Y puso a sus pies a la tribuna de Gwangju, cita en la que Ona compite en su séptimo mundial de natación para un total de 21 medallas -una de oro, once de plata y nueve preseas de bronce-. Ya ha dejado atrás a Mengual -1 oro, 12 platas y 7 bronces-, hecho que parecía imposible.
"Es mi séptimo mundial consecutivo y en todos ganando medallas. Son 21 medallas mundiales, no me lo puedo creer y con un solo muy arriesgado, muy innovador, muy diferente y habiendo podido entrenar muy poco este año los solos porque hemos centrado los objetivos en los dúos y el equipo, que son las rutinas olímpicas", reflexionó Carbonell ante la Real Federación Española de Natación (RFEN). Y añadió que ha sido "muy difícil" porque "las rivales crecen, cada vez más".
Además, quiso evidenciar su agradecimiento a la japonesa Mayuko Fujiki, su entrenadora. "Llevo con ella muchos años, es una 'crack', tiene mucho conocimiento del cuerpo y de la cabeza y sabe siempre cómo hay que hacer las cosas", subrayó en las mencionadas declaraciones en las que expuso, con normalidad, el orgullo que siente por su currículo. Ahora sólo le queda batir el récord absoluto de Andrea Fuentes (36 medallas, con 16 en Mundiales, 4 en Juegos Olímpicos y 16 en Europeos de natación).
Ona, con la de este sábado, ya suma 35 medallas (21 en Mundiales, dos en los Juegos Olímpicos y 12 en Europeos). Pero cuenta con más oportunidades en Gwangju para completar la remontada sobre el registro de la histórica Fuentes. Mientras tanto, ha de digerir lo halagos, entre otros, de Felipe VI. El monarca le ha dedicado este mensaje de felicitación en la cuenta oficial de Twitter de la Casa del Rey: "Valores, técnica, capacidad de superación y mejora. Has demostrado con tu ejercicio que eres todo un ejemplo para el mundo ¡Enhorabuena @onacarbonell por tu vigésima primera medalla mundialista!".