Un documento urgente
miércoles 06 de agosto de 2008, 21:38h
La Iglesia española ha sido pródiga en documentos sobre cuestiones relacionadas con la moralidad de la vida: aborto, divorcio, eutanasia. Y el argumento una y otra vez repetido es la sacralidad de la existencia humana como fruto del amor de Dios, que nadie tiene poder para destruir o sin más disminuir de tejas abajo. Tanto es así que permanentemente surge una fortísima contradicción entre el pensamiento eclesial en esta materia y el de los diferentes gobiernos que se suceden en la gobernación de España. Claro está que la Iglesia contempla la vida humana desde una perspectiva muy diferente a la de los políticos, en general vinculados a ese misterio sociológico del bien común, interpretado según los ineludibles pactos electorales. Pero lo escrito: para la Iglesia es obligación intrínseca emitir documentos cuando estas realidades se perciben golpeadas desde el Estado, vía gubernamental.
En consecuencia, éste es el momento en que esa misma Iglesia tiene idéntica obligación teológico-pastoral de dar a luz un documento serio, calculado y sin concesiones sobre la actual crisis económica que nos atosiga y que en los próximos meses, tal vez años, nos atosigará cada vez más. Por una razón muy sencilla que todos los lectores comprenderán fácilmente: si es importante nacer, casarse y morir cuando nuestro Dios así lo disponga, sin menoscabar la libertad humana, no es menos relevante para la vida humana en curso tener lo necesario para poder desarrollar este don de Dios en el trabajo, en el salario y en fin en la estructura familiar. Hay que exigir a los actores políticos, económicos, sociales y hasta religiosos una tremenda ecuanimidad en la resolución de esta situación crítica. Lo contrario es un auténtico atentado contra esa vida concebida, socializada y envejecida.
El documento es urgente. No en vano, podemos pecar de omisión.
|
Profesor de la Universidad Pontificia de Comillas
|
|