LA VIOLENCIA MACHISTA: UN MAL ENDÉMICO
miércoles 06 de agosto de 2008, 22:33h
En los últimos días, varias mujeres han perdido la vida a manos de sus parejas o ex parejas. En total, 38 mujeres han muerto en lo que va de año, víctimas de los malos tratos, una cifra que, aunque supone un descenso de 14 muertes respecto a las mismas fechas del año pasado, sigue horrorizando a la sociedad.
Aunque no puede observarse una clara tendencia hacia el aumento de estos casos, la preocupación respecto a la violencia contra las mujeres ha crecido exponencialmente en los últimos años. Concretamente desde 1999, cuando tuvo lugar el asesinado de Ana Orantes a manos de su marido: la mujer fue quemada viva por su pareja después de denunciar en televisión los malos tratos de los que era objeto, y su caso conmocionó a toda España, marcando un punto de inflexión en el tratamiento informativo de este fenómeno. Hasta ese momento, los casos de violencia machista eran abordados por los medios de comunicación como meros crímenes pasionales aislados e inconexos que no merecían más que unas pocas líneas en las páginas de sucesos. A raíz del asesinato de Orantes, el fenómeno comenzó a cobrar relevancia, adquirió la importancia de un problema socialmente prioritario y se situó en las primeras páginas de los periódicos.
Aunque comparativamente, España no se encuentra entre los países más afectados por la lacra de la violencia doméstica, el asunto es percibido con gran preocupación por parte de la opinión pública española, y el Gobierno de Zapatero se ha propuesto como uno de sus principales objetivos su erradicación. Esto es sin duda un primer gran paso que honra a los socialistas, pero que deberá ir acompañado de medidas eficaces, puesto que se trata de un problema difícil de abordar. De momento hemos conseguido la sensibilización social respecto al maltrato, y se ha logrado que aumente el número de denuncias a los agresores.
Lamentablemente, la violencia contra la mujer es un mal endémico en el mundo, que no hace distinciones religiosas, étnicas o económicas. De hecho, en algunas de las sociedades más avanzadas del planeta, como es el caso de los países nórdicos, Reino Unido o Alemania, las muertes por maltrato alcanzan cotas muy elevadas. No obstante, ha y que reconocer un hecho: elevado crecimiento del número de agresiones cometidas por personas extranjeras en nuestro país. Si en 1999 solo un 8% de los feminicidas era de origen foráneo, hoy, este dato supera el 42%, lo que indica que también a este respecto es importante tener en cuenta la incidencia de la inmigración, y sugiere la necesidad de impulsar campañas educativas destinadas a este colectivo.