En OKdiario, Luz Sala publica un excelente reportaje de investigación. La periodista aporta un dato relevante: Pedro Sánchez ha otorgado a asociaciones proetarras 34.700 euros en subvenciones que han beneficiado a Etxerrat y Sare. Está obligado el presidente, por ley, a prohibir los homenajes a etarras. Ha permitido casi 50. Además, ha financiado a los grupos que los promueven.
Pedro Sánchez ha violentado la Ley de Víctimas del Terrorismo y se ha quedado impávido, con la esperanza de que las agrupaciones secesionistas del País Vasco le apoyen. Lo ha conseguido en varios lugares, el último de ellos en Navarra, con grave escándalo nacional.
Alguien ha cifrado en 177 los actos de exaltación de Eta celebrados durante el mandato de Pedro Sánchez. Hubiera bastado con uno solo para que el presidente en funciones provocara la repulsa del ciudadano medio de buena voluntad. Eta ha ensombrecido la vida española durante 40 años con crímenes de máxima crueldad, en las que no ha excluido a mujeres y a niños.
¿Será posible que Pedro Sánchez no se avergüence de los homenajes a Eta y del enaltecimiento de los asesinos etarras? El sistema de la Transición, el régimen de la concordia y conciliación entre los españoles se está desmoronando entre las manos de Pedro Sánchez. La opinión pública contempla atónita el escándalo político del egoísmo de los partidos y del personalismo que tanto daño está haciendo, que tanto deterioro produce en la sociedad.