Argentina
El vicepresidente Cobos se perfila como futuro líder de la oposición
jueves 07 de agosto de 2008, 14:36h
La oposición está en fermento y sus expectativas han aumentado después del fracaso de la reunión entre la Kirchner y los “radicales K” del gobierno. Los radicales, que perdieron el poder en 2001, se dividieron en los llamados “radicales K”, encabezados por Cobos, y los opositores al kirchnerismo. Así, mientras Cobos sigue confirmando la vigencia de su alianza con el gobierno, sus gestos de diferenciación e independencia aumentan. En los últimos tiempos, Cobos ha dado muestras de disconformidad con dos gestos contracorriente: en primer lugar, la visita a la Exposición Rural, organizada por las entidades rurales que lideraron el conflicto contra el gobierno, a la que Cobos asistió a diferencia de la presidenta, quien, como de costumbre, que no mandó a ningún representante. En segundo lugar, Cobos se ha mostrado interesado por el estado de salud del ex presidente Carlos Menem, enemigo intimo del kirchnerismo.
Cobos, que se posicionaba como una figura más dentro del “matrimonio presidencial”, se ha convertido en el hombre que ha sido capaz de derrotar al poder kirchnerista. Su presencia dentro del gobierno resultaba funcional a la nueva imagen que Kirchner quería ofrecer de su gobierno: una formación política que representase el abanico político presente en Argentina y que iba más allá del peronismo.
Por su parte, Cristina Fernández no desmintió que considere a Julio Cesar Cobos como un Bruto en el sentido histórico-romano del término: la presidenta interpreta su voto en contra del pasado 17 de julio como una traición. Además las relaciones entre los dos no son idílicas, tanto que se han reunido apenas 5 veces y, Cobos, como vicepresidente seguramente no representa un alter ego de la presidenta. Es probable que Fernández se esperase en Cobos una figura de perfil medio-bajo y de fidelidad: sin embargo, desde que comenzó el conflicto con el campo, Cobos lideró la postura conciliadora del gobierno frente a la estrategia desafiante elaborada por la presidenta. Mientras las encuestas señalan que en la actualidad Cobos le saca 50 puntos de popularidad a Fernández, probablemente a Cobos ahora le tocará pasar un calvario a la sombra de los Kirchner, que harán todo lo posible para forzar su renuncia. Argentina podría encontrarse ya en una nueva campaña electoral.