www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

LETRAS DESDE MÉXICO

Los chivos y la cena caliente

viernes 23 de agosto de 2019, 12:28h
Actualizado el: 23/08/2019 20:18h

Como quizá ya se sepa ultramar, el nuevo gobierno mexicano ha impulsado una extravagante política de comunicación: una prolongada (a veces dos horas o poco más), conferencia de prensa cada mañana. A las siete de la mañana, cuando todavía no hay ni sol en las bardas Ni caldo en los figones.

E indudablemente uno de los beneficios cotidianos de esas conferencias del Señor Presidente es su utilidad para aclarar las cosas en el trajinado transcurso de los días nacionales.

Después de ellas, uno queda siempre con la serena convicción de no haber entendido nada. Todo queda tan claro como el lodo.

El SP hipnotiza, catequiza, reparte bendiciones y anatemas, exculpa o inculpa; veces se disculpa; otras niega la culpa y a final de cuentas todo se disuelve en agua de borrajas.

Recientemente se ha debatido un dicho de la secretaría de Gobernación en torno de las negociaciones con grupos armados a quienes se les insta y convoca a deponer las armas. Pero todo esta confuso. No se sabe si son las “Autodefensas”,organizadas sin real espontaneidad parea combatir a los delincuentes organizados, o se trata de negociar con los pavoroso carteles del narcotráfico y todo tipo de transgresiones graves a la ley y la vida humana.

Y cuando le preguntaron por las divergentes posturas entre él y sus funcionarios, el presidente aclaró todo mediante el mecanismo de la confusión. Así dijo:

“…Ayer hablé de eso, dije que no consideraba conveniente, incluso pienso que fue un error el promover estos grupos porque fueron -en algunos casos, en la mayoría de los casos- auspiciados por el mismo gobierno.

Creo que eso no corresponde a lo que establece la Constitución, no tiene que ver con un auténtico Estado de derecho. Quien tiene que garantizar la seguridad de los ciudadanos es el Estado, no puede haber grupos ilegales haciendo funciones de seguridad pública.

Eso no debe de permitirse, eso demuestra una incapacidad del Estado para atender la demanda de seguridad que es fundamental: garantizar a todos los ciudadanos. Es un incumplimiento al deber del Estado y nosotros no vamos a incumplir con nuestras responsabilidades legales.

Entonces, no vamos a fomentar esas actividades.

PREGUNTA: ¿Cuál es entonces el programa que llevó a cabo subsecretario de Gobernación?

PRESIDENTE ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR: Él tomó esta decisión porque lo invitaron a participar.

Ya se habló de este asunto en el Gabinete de Seguridad y se le ha pedido que se ajuste a lo que establece la Constitución y las leyes.

INTERLOCUTORA: ¿Entonces, no está de acuerdo con…?

PRESIDENTE ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR: No estoy de acuerdo.

INTERLOCUTORA: No lo avala.

PRESIDENTE ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR: No.

¿Y entonces que pasa, sí o no? Pues quien sabe.

En la vieja ortodoxia una exhibición de esta naturaleza habría significado el cese. Ahijara no significa nada, como no sea un juego tenebroso dentro del mismo equipo, de cuyas claves nadie conoce nada.

Cualquier funcionario con un cierto grado de dignidad personal, llevaría su renuncia al extremo, pues cuando el jefe del Estado dice no avalar sus acciones, eso quiere decir el vacío. O eso quería decir en otros tiempos cuando al pan se le decía pan, y al vino se le nombraba vino.

Pero hoy la cosas han cambiado y cuando se le pide al “pitcher” una curva, se debe lanzar una recta, no importar si el “manager” se fue al baño o el “umpire” principal está mirando las piernas de una rubia de escándalo en la tribuna.

En este país se hizo famosa una frase de un positivo silvestre. Le preguntaron cuan do era secretario de Agricultura si los huracanes eran buenos o malos para los cultivos.

Y el dijo:

Ni nos benefician ni nos perjudican, sino todo lo contrario. Y así seguimos.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios