"MI HERMANO, GERMANET"
Luis Racionero
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luisracioneroterraes/13/13/19
jueves 07 de agosto de 2008, 22:03h
El nepotismo siempre es desagradable, causa vergüenza ajena, pero en ciertos casos es cutre, lo cual multiplica su hedor. El caso del hermanísimo de Guerra se descontó a beneficio de inventario de la familia andaluza, tan unida siempre que todas las primaveras anda pidiendo escaleras para subir a la cruz.
Lo que no nos esperábamos era el nombramiento del ínclito Apel.les Carod Rovira como embajador oficioso de la Generalitat en París. No conozco a este señor con nombre de personaje de la “Renaixensa” catalana, y lo peor es que muy pocos le conocen y menos aún tienen noticia de sus méritos para ser embajador de nada en ninguna parte.
La Casa de Catalunya en París, a cuya inauguración asistí en 1999, ha resultado un discreto fracaso, oculta en un paisaje muy céntrico, entre Odeon y la calle Saint André des Arts. Muy pocos visitaban las exposiciones y ahora apenas funcionan despachando butifarras y pan con tomate un acerbo cultural demasiado exígüo para representar la cosmopolita cultura catalana.
A juzgar por el caso que los parisinos le hacen a la casa de cultura catalana, el envío de un embajador resulta no sólo redundante, sino irrelevante e incluso un poco ridículo. Para Carod, el gran hermano no se arredra ante sutilezas: se fue a Francia a pactar con ETA y todavía está ahí, nombrando embajadores para colocar a su familia. ¿A qué dedicará su tiempo libre el ínclito Apel.les en París? ¿Por ventura se dedicará a la escultura?
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Escritor
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luisracioneroterraes/13/13/19
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