La falta de acierto ofensivo penalizó a un Sevilla al que el Barcelona arrasó en ocho minutos en los que pasó del sufrimiento al éxtasis con un 3-0 al descanso. Messi sumó el cuarto de falta en el tramo final.
Hay ocasiones en las que esas frases hechas sobre fútbol reavivan su leyenda haciéndose palpables en un terreno de juego. Una de ellas, un “quien perdona, lo acaba pagando”, la vivió el Sevilla de Lopetegui este domingo noche en el Camp Nou.
Una primera media hora de dominio, desdibujando a un Barcelona irreconocible, permitió al cuadro andaluz generar tres ocasiones claras. En unas aparecía una mano imposible de Ter Stegen, en otras la pericia en el remate dejaba que desear.
Una media hora ilusionante para los visitantes que el Barcelona se encargó de eliminar a base de lo que mejor sabe hacer esta temporada: inventarse golazos de la nada.
Ese fue el caso de Suárez en el minuto 27, sacándose una chilena de escándalo para desviar el centro de Dembelé al interior de la portería. Fue el caso de Arturo Vidal, acudiendo al espacio para hacer lo propio con un envío de Arthur. Y fue también el caso de Dembelé para gambetear en el interior del área buscando el espacio para mandar la pelota al fondo de la red.
Minutos 27, 32 y 35. Pim, pam, pum. Así enseñó el Barcelona al Sevilla lo que es no desaprovechar las oportunidades que se presentan. Ocho minutos para dejar finiquitado el partido. Imposible hacer más con menos.
Un huracán goleador para hacer olvidar otro comienzo defectuoso de los azulgrana. Valverde buscó soluciones dando entrada en el once a Dembelé por Griezmann y Arturo Vidal por Busquets. La idea no terminaba de funcionar, pero con un 3-0 a favor, el viento de cola aupó la confianza de los azulgranas.
El paso por vestuarios le valió a Lopetegui para dejar en la caseta a Óliver Torres y Nolito y dar entrada a Jordán y Munir.
Pero por muchos cambios que hiciera, estaba claro que no iba a ser la noche de Luuk De Jong. El delantero del Sevilla robó una pelota en la frontal, quedándose ante Ter Stegen. Un chut fuerte y raso quedó lejos del alcance del portero… pero no de la madera, que rechazó por cuarta vez un grito de gol que saliera de la garganta del neerlandés.
Una noche que De Jong querrá olvidar pronto. Buen trabajo buscando espacios, apoyos y presión. Pero sin gol, el modus vivendi de un delantero. Las buenas intenciones se diluyen en un puesto al que le dieron brillo jugadores como Kanouté, Luis Fabiano o Bacca, por hablar de los últimos tiempos. Chicharito le dio relevo en el minuto 60.
La puntilla para el Sevilla la dio Messi en el minuto 78. En su versión aniquiladora desde el balón parado, el argentino se estrenó en la tabla de goleadores liguera convirtiendo una falta en el doloroso 4-0 final con el que el Sevilla se marcha del Camp Nou.
El colegiado, Mateu Lahoz, no quiso quedarse sin dosis de protagonismo dejando con 9 al Barcelona. Sacó roja directa inexplicable a un joven Araujo que entró de refresco en la zaga azulgrana. De las protestas, Dembelé se llevó otra roja directa. Antes, Piqué vio la quinta amarilla. Defensa en cuadro para recibir al Eibar pero liberada con vistas al Real Madrid, que será el siguiente rival.
- Ficha técnica:
4 - FC Barcelona: Ter Stegen; Sergi Roberto, Piqué, Todibó (Araujo, min. 74), Semedo; Frenkie de Jong, Arturo Vidal (Rakitic, min. 70), Arthur (Busquets, min. 65); Messi, Suárez y Dembelé.
0 - Sevilla: Vaclík; Jesús Navas, Diego Carlos, Carriço, Reguilón; Banega, Fernando, Oliver Torres (Jordán, min. 46), Ocampos, Luuk de Jong (Chicharito, min. 64) y Nolito (Munir, min. 46).
Goles: 1-0, min. 27: Luis Suárez. 2-0, min. 32: Arturo Vidal. 3-0, min. 35: Dembélé. 4-0, min. 78: Messi.
Árbitro: Mateu Lahoz (Comité Valenciano). Mostró amarilla a Reguilón (min. 22), Carriço (min. 34), Semedo (min. 39), Dembélé (min. 53), Luis Suárez (min. 64), Piqué (min. 85), Busquets (min. 86) y a Banega (min. 90+1). También amonestó a Julen Lopetegui (min. 41). Expulsó a Dembélé en el 86 por doble amonestación y a Araujo (min. 86) con roja directa.
Incidencias: Partido de la octava jornada de LaLiga Santander disputado en el Camp Nou ante 81.331 espectadores.