www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

REINO UNIDO

La votación del acuerdo del 'brexit' se vuelve a bloquear en Westminster

La votación del acuerdo del 'brexit' se vuelve a bloquear en Westminster
Ampliar
sábado 19 de octubre de 2019, 16:02h
Boris Johnson no negociará una prórroga con la UE, enmienda que había sido aprobada por los Comunes.

Este sábado se han cumplido los pronósticos menos optimistas para Boris Johnson. El primer ministro anhelaba gozar del apoyo de la Cámara de los Comunes en la sesión extraordinaria concretada para esta jornada. Se trataba de la segunda oportunidad, en casi 40 años, en que los diputados se reunían de manera especial -la última vez en que se dio un caso semejante ocurrió con motivo de la Guerra de las Malvinas, con Margaret Thatcher al mando.

Sea como fuere, Johnson ha comprobado cómo la primera votación del día le forzaba a solicitar un aplazamiento a la Unión Europea, con una mayoría de 322 votos a favor y 306 en contra. El revés al acuerdo logrado con Bruselas por el Reino Unido este pasado jueves se concretaba en la votación a una enmienda introducida por el diputado independiente Oliver Letwin (exconservador) en la que se solicitaba posponer la ratificación definitiva del acuerdo del "brexit" hasta que la legislación que debe implementarlo sea aprobada.

Esta enmienda constreñía al primer ministro a solicitar un retraso más allá de finales de octubre, la fecha límite pactada con la UE. Así las cosas, Johnson ha cancelado la votación de la legislación del acuerdo del 'brexit', que bien podría tener lugar el próximo martes en la Cámara de los Comunes. No en vano, el líder del Partido Conservador y jefe del Gobierno se ha mostrado del todo contrario a pedir una prórroga más allá del 31 de octubre.

La consecuencia ha sido el nuevo bloqueo, la decisión de no someter a la votación parlamentaria el acuerdo del 'brexit'. Por ende, Johnson ha tomado la postura que se esperaba, visiblemente enfadado. "No negociaré un retraso con la Unión Europea, ni la ley me obliga a hacerlo", proclamó en el comienzo de su última intervención sabatina. El mandatario, que había contado con el apoyo de Theresa May y que estaba siendo asediado, de forma paralela, por una manifestación que reclamaba la realización de un segundo referéndum en torno a la desconexión con la Unión Europea, se ha aferrado a su postura.

"Un nuevo retraso sería malo para este país, malo para la Unión Europea y malo para la democracia", reivindicó, antes de señalar que estaba expresando el deseo de que los "colegas y amigos" europeos no se sientan "atraídos" por la idea de un aplazamiento. "Desde que asumí el cargo de primer ministro he sostenido que debemos materializar el 'brexit' el 31 de octubre para que el país pueda seguir adelante. La intención de que no haya retrasos sigue intacta. Continuaré haciendo todo lo posible para que el 'brexit' se produzca el 31 de octubre", sentenció.

La legislación fuerza al primer ministro a enviar una carta a Bruselas para pedir una prórroga del 'brexit' hasta el 31 de enero, al no haber podido ratificar hoy un acuerdo de salida en el Parlamento. Ese el escenario con el que tiene que lidiar Boris Johnson, en una contrarreloj cada vez más exigente. Y desde Bruselas ya se le ha instado a que informe, inmediatamente, del estado de las negociaciones, en el seno de la política británica, sobre el acuerdo del 'brexit'.

Y es que el texto debe pasar diversos trámites, tanto en los Comunes como en la Cámara de los Lores. Este protocolo legal va a seguir torpedeando la prisa que reclamaba el primer ministro y la demora y lo complejo del bloqueo actual ha contaminado ya de intranquilidad a aquellos que están a favor de una salida pactada de la Unión Europea. Bruselas, en su caso, todavía podría aceptar o rechazar la propuesta, amén de proponer una periodo de tiempo alternativo.

Finalmente ha funcionado la enmienda aceptada por el presidente de esta Cámara, John Bercow. El texto, polémico, tiene como fundamento básico ocupar el rol de salvaguarda de seguridad en caso de que el trámite parlamentario de la ley del 'brexit' no quede completado para el 31 de octubre. La idea es, ante todo, que el Reino Unido no salga de la UE de orma dura y sin pacto. Los fantasmas de lo ocurrido a May -que tuvo que perdir dos prórrogas- ha rondan a un Boris Johnson que ha declarado que preferiría estar "muerto en una zanja" antes que pedir una nuevo retraso del "divorcio" del club europeo.

El cuadro se ha completado con la manutención de la oposición formal de Jeremy Corbyn, la amenaza del Partido Nacionalista Escocés (SNP) y la llamada a un segundo referéndum por parte del Partido Liberal Demócrata. Ian Blackford, líder del SNP en la Cámara de los Comunes, ha explicado que si Johnson no solicita el aplazamiento a la UE, será llevando ante la Justicia, mientras que Jo Swinson -del bloque liberal- ha reclamado que los votantes han de tener "la palabra final" sobre el 'brexit'.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de El Imparcial

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.