www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

CASADO A QUINCE ESCAÑOS DE SÁNCHEZ

lunes 21 de octubre de 2019, 13:10h
Hace solo unas semanas los escaños de Pedro Sánchez en las encuestas sobre las elecciones generales...
Hace solo unas semanas los escaños de Pedro Sánchez en las encuestas sobre las elecciones generales del 10 de noviembre casi doblaban a los de Pablo Casado. No me refiero a los sondeos de Tezanos, sino a los no manipulados. NC Report, en el diario La Razón, sitúa al líder del PSOE, según la encuesta que se publica hoy, en 120 escaños, mientras el dirigente del Partido Popular crece de forma vertiginosa hasta los 105 diputados. Es decir, una diferencia de 15 congresistas que tal vez se haya reducido todavía más en los últimos días. Pablo Casado, en fin, puede ganar las elecciones, lo que modificaría de fondo el panorama político. Todavía no es lo probable. Por el momento, un Pedro Sánchez mermado y contrito sigue encabezando los sondeos.

Parece claro que el debate a cinco será decisivo, dependiendo de cómo se comporte cada uno. Pablo Iglesias puede darle un nuevo mordisco a Pedro Sánchez, madrugándole por la izquierda. Errejón tiene mucho de incógnita, si bien la impresión general es que poco puede hacer frente a la brillantez del líder podemita.

Los tres partidos que se mueven a la derecha del PSOE acrecientan la incertidumbre ante el debate a cinco. Abascal ha desbancado ya a un Albert Rivera que tiene, sin embargo, larga experiencia en la expresión audiovisual. Pablo Casado es hombre seguro y lógicamente se esforzará por fragilizar a Pedro Sánchez y no por fustigar al dirigente de Ciudadanos.

Tras las elecciones del 28 de abril se produjo una clara situación de acuerdo y de Gobierno. PSOE y Ciudadanos sumaban 180 escaños. No necesitaban el auxilio de otros partidos. Albert Rivera se plantó, negándose incluso a hablar con Sánchez. Y el presidente en funciones forzó unas nuevas elecciones porque le aterraba el acuerdo con Pablo Iglesias y los partidos por él controlados. El líder podemita se habría convertido en el político estrella de la izquierda si Sánchez se hubiera plegado al acuerdo.

Las espadas, en fin, están en alto. También los puñales cachicuernos. La pirueta de la exhumación no le va a servir a Pedro Sánchez para enmascarar la catástrofe de Cataluña. Y veremos cómo reaccionan los indecisos tras el debate a cinco en televisión.