Leclerc logró una rocambolesca 'pole' y Lewis Hamilton partirá desde la tercera plaza en su primera oportunidad de título.
En el primer capítulo del Gran Premio México de Fórmula Uno, en el que Lewis Hamilton podría proclamarse campeón Mundial, el mejor fue Max Verstappen. Hasta que abrió la boca. El neerlandés había amortizado los enésimos errores -confesos- de Sebastian Vettel para colocar a su Red Bull en la cima, por delante de los dos Ferrari. Pero llegó a la zona de atención a los medios de comunicación y su orgullo brotó tanto como su talento lo había hecho en el trazado azteca.
La perla neerlandesa había logrado pulverizar los tiempos amortizando la situación generada tras el accidente de Valtteri Bottas (Mercedes). Eludió las banderas amarillas y pisó el acelerador a fondo, quedando como el mejor de la jornada. La organización había pasado por alto, aparentemente, esa situación. Hasta que Vestappen tomó los micrófonos y proclamó lo siguiente: "Que me borren el tiempo, la otra vuelta también vale". Efectivamente, le hicieron caso y tomaron medidas: tres puestos de sanción y saldrá desde la cuarta plaza. Regalando la 'pole' a Charles Leclerc y la segunda posición a Vettel.
Así lo publicó la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) en un comunicado en el que precisa que Max fue sancionado por ignorar la bandera amarilla tras el accidente de Bottas. "El piloto del monoplaza 33 (Verstappen) admitió que el 77 (Valtteri Bottas) se estrelló, pero no estaba al tanto de la bandera amarilla. Admitió no reducir la velocidad en el sector amarillo. Teniendo en cuenta toda la evidencia disponible y la declaración del piloto, el piloto es sancionado con tres posiciones y dos puntos del carnet", reza el texto emitido por la organización de carrera.
Toda una lástima que tiró por tierra las opciones del neerlandés de intentar vencer en México por tercera vez consecutiva. La que era la segunda 'pole' de su trayectoria deportiva -la segunda, también, de 2019- se desvanecería. El crono de un minuto, catorce segundos y 758 milésimas había batido en 266 milésimas a Leclerc, dentro de unas de las calificaciones más apretadas que se recuerdan en la élite del automovilismo internacional. El espectáculo quedaría, por tanto, mutilado por la palabrería del juvenil piloto. Una vez más, el monegasco demostró que su personalidad rima mejor con la gloria.
Los Ferrari, de esta forma, consiguieron proseguir con su racha y ampliaron a seis las 'poles' encadenadas -cinco de Leclerc-. Vettel se quedó con las ganas de asaltar el liderato cuando Vottas estrelló su Mercedes en el Autódromo Hermanos Rodriguez de la capital mexicana. El accidente abortó el último intento de todos y la sesión se cancelaría segundos antes de lo previsto por una bandera roja. Con Carlos Sainz viajando en la séptima plaza.
El finés Bottas partirá desde una sexta posición que le obliga a remontar, con el tailandés Alexander Albon (Red Bull) por delante y los dos McLaren a su estela. En el duelo de los pilotos de la aristocrática escudería británica repitió triunfo doméstico el madrileño, quien superó a Lando Norris con solvencia. En un día que comenzó con Ferrari dominando con total claridad. Y con Bottas marcando mejor tiempo que Hamilton. El inglés, al final de la fecha, se mostró satisfecho por el resultado.
Tiene el vigente campeón un total de 338 puntos, 64 más que su compañero en Mercedes. Sabe que se puede quedar a un Mundial del récord de Michael Schumacher en México, pero no tiene prisa. Hay varias situaciones que le entregarían su sexto entorchado mundialista. El nueve veces ganador de carreras en esta temporada lograría la victoria en la general de pilotos en Ciudad de México y alza los brazos el domingo y suma la vuelta rápida -y Bottas no pasa del cuarto puesto-. O si gana y su compañero no pasa de la quinta plaza.
Le valdría también al inglés finalizar en la segunda posición para descorchar el champán si el finlandés no pasa del octavo puesto y se queda sin vuelta rápida. O si finaliza noveno o peor. Y si Hamilton concluyera tercero y con la vuelta rápida necesitaría que Bottas no mejorara la novena plaza. O si acaba tercero y Valtteri no es mejor que el décimo lugar de la clasificación final. Todos esos supuestos uniformarían al británico de campeón del Mundial en su primera oportunidad. Todo lo demás supondría un aplazamiento que le citaría con los sucesivos Grandes Premios de las Américas, el de Abu Dabi o el de Interlagos (Sao Paulo, Brasil).