Los separatistas han bloqueado los accesos al Palacio de Congresos, donde han zarandeando, escupido e insultado a algunos invitados.
Los Reyes, la princesa y la infanta han sido recibidos con una prolongada ovación entre gritos de "¡Viva el rey" y "¡Viva la princesa de Gerona!" al comienzo de los premios que llevan el nombre de la heredera de la Corona.
El primer acto oficial de la princesa Leonor en territorio catalán, que se celebra en el Palacio de Congresos de Cataluña, se ha visto en parte empañado por grupos contrarios a la presencia en Barcelona de los miembros de la Familia Real al intentar evitar el acceso de los invitados. Los casi 1.400 asistentes han ido accediendo al edificio con bastante antelación precisamente para evitar los problemas de movilidad y los diversos controles de seguridad.
Felipe VI, doña Letizia, la princesa Leonor y la infanta Sofía fueron recibidos por la vicepresidenta del Gobierno en funciones, Carmen Calvo; el presidente del Senado, Manuel Cruz; la delegada del Gobierno en Cataluña, Teresa Cunillera; el presidente de la Fundación Princesa de Girona, Francisco Belil; y la directora de la institución, Mònica Margarit. Ha sido a su entrada al auditorio cuando los miembros de la familia real han sido recibidos con vivas y un prolongado aplauso, al que los reyes y sus hijas han respondido.
Se han sentado, pero los aplausos continuaban, y el Rey se ha vuelto a levantar para agradecer el gesto e instara a hacerlo también a la princesa acompañada por la reina Letizia y la infanta Sofía.
Por una Cataluña plural y sin violencia
Felipe VI ha resaltado la contribución de Cataluña a recuperar la democracia en España con unos valores que ha dicho que no deben ser recuerdo del pasado, sino "una realidad en la que no pueden tener cabida ni la violencia, ni la intolerancia, ni el desprecio a los derechos y libertades de los demás".
El rey ha realizado su primera referencia a Cataluña en un discurso público desde que se conoció la sentencia del 'procés' en su intervención en la entrega en Barcelona de los premios Princesa de Girona 2019, y lo ha hecho hablando en catalán en buena parte de su alocución.
Mientras en los aledaños del Palacio de Congresos de Cataluña, donde se ha celebrado el evento, centenares de independentistas expresaban su protesta por la presencia de los reyes y sus hijas en este acto, el jefe del Estado ha defendido los valores que representan "la mejor historia de Cataluña".
Unos valores que ha insistido en que hicieron que Cataluña tuviera una contribución "inspiradora" para el resto de España a la hora de impulsar el proyecto democrático que hace 40 años unió a todos en el deseo de no volver a detener la historia.
A ello contribuyó, ha afirmado, "una Cataluña orgullosa de sus señas de identidad, plural e integradora, constructiva y solidaria con el progreso general, en la que el esfuerzo, la responsabilidad, el compromiso, el respeto y el espíritu cívico enriquecieron las raíces de la sociedad democrática".
"Esos valores -ha añadido- representan, sin duda, la mejor historia de Cataluña. No deben ni pueden ser un recuerdo del pasado, sino una realidad efectiva de nuestro presente y de nuestro futuro. Una realidad en la que no pueden tener cabida ni la violencia, ni la intolerancia ni el desprecio a los derechos y libertades de los demás".
Unas frases tras la que ha sido ovacionado por los asistentes al acto entre algunos gritos de "¡viva el rey!".
Felipe VI ha tenido palabras para el debut de la princesa Leonor en un acto en Cataluña (habló previamente) para iniciar su intervención bromeando con el hecho de que su hija se lo había dejado difícil.
Ha confesado a continuación que tanto a él como a la reina les llena de alegría volver a comprobar que la princesa está empezando a asumir sus obligaciones con ilusión y sentido del deber.
También porque lo hace desde una ciudad y una tierra que ha recordado que ella misma ha dicho en sus palabras que ocupan un lugar muy importante en su corazón.
El rey, que ha asegurado que su hija lleva "con orgullo" el título de princesa de Asturias y lo hace consciente de su significado histórico e institucional, ha elogiado la labor de la Fundación Princesa de Girona y su compromiso con los jóvenes y ha agradecido el apoyo de sus patronos.
Ningún dirigente catalán
No hay en el acto representación del Gobierno catalán ni tampoco asiste la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, por lo que el máximo representante municipal es el primer teniente de alcalde, el socialista Jaume Colboni.
Asisten igualmente numerosos empresarios, muchos de ellos patronos de la Fundación Princesa de Girona, encabezados por el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, y todos sus vicepresidentes. El acto se prolongará durante casi dos horas y media, y los discursos, primero de la princesa, que pronunciará sus primeras palabras en público en catalán, y después del rey, están previstos casi al final.
Intento de boicot
Antes, los radicales secesionistas han respondido a la llamada de organizaciones como los CDR, Arran o Tsunami Democràtic, y tratan de boicotear la visita de los Reyes y su hija Leonor a Barcelona con motivo de los Premios Princesa de Gerona.
Desde poco antes de las cuatro de la tarde, centenares de personas se han acercado a las inmediaciones del Palacio de Congresos, situado junto a la salida de Barcelona por la Diagonal, donde han impedido que algunos de los invitados al evento pudieran acceder al recinto, zarandeando, empujando, insultando y hasta escupiendo a quienes trataban de burlar su bloqueo ilegal. Así le ha sucedido al expresidente y fundador de Sociedad Civil Catalana, Josep Ramón Bosch y al empresario y concejal del PPC en Barcelona, Josep Bou.
Los manifestantes, muchos de ellos encapuchados, han increpado a Bou al grito de "fascista" y "provocador", le han escupido y le han zarandeado, ante lo que el concejal popular ha replicado: "Yo soy tan catalán como vosotros". Un policía de paisano ha acudido en apoyo de Bou y se lo ha llevado del lugar para ayudarle a acceder al Palacio de Congresos por otra entrada.
Los independentistas también han acosado a otro invitado que intentaba acercarse por el lateral del lado mar de la avenida Diagonal de Barcelona, en dirección Llobregat, hacia el Palacio de Congresos, blindado por un amplio dispositivo policial, abriéndose paso entre los centenares de personas que se concentran en los alrededores para protestar por la presencia del rey.
Con pancartas a favor de la libertad de los líderes del procés, los concentrados han bloqueado el paso este invitado, que iba con otras dos personas y que se ha encarado con alguno de los independentistas, que le gritaban "fuera, fuera" y le llamaban "fascista". El hombre ha recriminado la actitud de los concentrados y les ha incriminado: "Esta es vuestra democracia".
Alguno de los concentrados han seguido increpando al hombre e incluso le han empujado, por lo que finalmente ha retrocedido y ha empujado también a uno de los antimonárquicos, rodeado por un numeroso grupo de periodistas.
Además, decenas de manifestantes han quemado fotos del Rey y, poco después, Pícnic per la República, a través de mensajes difundidos por las redes sociales, ha dado por finalizada la protesta contra la presencia del monarca en Barcelona, si bien algunos de los concentrados permanecen en la zona.