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JORNADA 15

El Atlético doma al Barcelona pero no a Messi | 0-1

El Atlético doma al Barcelona pero no a Messi | 0-1
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domingo 01 de diciembre de 2019, 22:50h
Los colchoneros mejoraron en sus prestaciones colectivas, pero perdonaron y el argentino les castigó en el último suspiro. Ter Stegen sostuvo a los líderes, que ganaron a la contra. Por Diego García. Estadio Metropolitano.

El Metropolitano acogió este domingo el cierre de la jornada decimoquinta de la Liga. Se engalanó para ser marco de una de las cimas del balompié nacional: se enfrentaban Atlético y Barcelona, dos clubes inmersos en una rivalidad refrescada en intensidad y cuentas pendientes en esta década. La victoria del Real Madrid en Mendizorroza añadió pimienta a una fórmula ya de por sí recargada de ingredientes. Se examinarían bajo la lluvia capitalina las dudas y certezas de dos proyectos que arrastran dificultades, si bien los locales yacían ya a seis puntos del liderato -sólo han ganado cinco de sus últimos 16 duelos oficiales- y los visitantes podían recuperar la condición puntera en esta misma fecha -y arribaban tras recobrar la sonrisa ante el Dortmund en Europa-.

Diego Pablo Simeone volvió a no poder contar con Diego Costa, Stefan Savic, José María Giménez y Vrsaljko, y convocó a toda la primera plantilla restante. No le quedó otra que alinear a Joao Félix -'Golden Boy' recién recuperado de su lesión-, que ejercería de nexo con Correa y Álvaro Morata. Héctor Herrera repetía de inicio, con Saúl desplazado al lateral zurdo -Lodi empezaba en la banca- y Koke y Thomas en la medular. Trippier, Hermoso y Felipe resguardarían a Oblak. Lemar, 'Vitolo' y Saponjic esperarían turno.

Ernesto Valverde, en su caso, hubo de reconfigurar su nómina de titulares al ausentarse Sergio Busquets, Jordi Alba, Ousmane Dembèlè y Nèlson Semedo. El técnico extremeño recuperó a Piqué como patrón de una retaguardia completada por Lenglet, Junior y Sergi Roberto. La gran novedad residió en la inclusión de Arthur -fuera de la convocatoria durante semanas- como aliño de Rakitic y De Jong. Arriba, y aquí residía buena parte del morbo del evento, Griezmann formaba parte del tridente con Messi y Luis Suárez. Arturo Vidal, Carles Pérez, Aleñá y Ansu Fati representaban los revulsivos.

Se alzó el telón desnudando una pugna precoz por marcar la pauta del guión. Los dos contendientes presionarían, con las líneas muy adelantadas, pero los madrileños tenderían con rapidez a la verticalidad y los barceloneses tratarían de anestesiar el tempo por medio de una posesión controladora. Y avisaría primero el bloque local: un córner botado por Trippier devino en un rechace captado por Mario Hermoso. El central chutó cruzado y el cuero golpearía el poste tras ser desviado -minuto 2-. Y el mayor ardor rojiblanco se asentaría mejor en la batalla, hurtando el timón al favorito.

Se jugaba en territorio culé, con Correa abriendo el campo dentro del 4-4-2 que postraba a Joao Félix como segundo punta y abría las puertas a los llegadores. La pelota rondaría el área de Ter Stegen, mas desprovista de peligro. El dominio colchonero de las situaciones se extendería, con una ocupación de los espacios más armoniosa -todos sus futbolistas estaban comprometidos en ambas fases del juego-. Una falta lateral lanzada con maestría por Trippier y cabeceada por encima del larguero por Felipe -minuto 17- confirmaría el gobierno local. Los pupilos del 'Txingurri' se limitarían a no exponerse, atrincherados ante la impronta energética rival -incapacitados para sostener su circulación-. Y en el 20 Stegen salvó a los suyos. Detuvo, en una exhibición de reflejos, una volea de Hermoso desde el área pequeña. El central remató, sin marca, un centro quirúrgico de Joao Félix.

Le costaba al Barça pausar la inercia -Rakitic, De Jong y Arthur sufrían para asociarse con un tridente bien neutralizado- y sólo una transición les permitiría amenazar a Oblak. En el 27 una pérdida de Héctor Herrera ante la presión de Messi detonó un tres para tres con pase del argentino, amague de Luis Suárez y remate flácido de Rakitic a las manos de meta esloveno. El mexicano, precisamente, tuvo el 1-0 en la acción precedente. Una imprecisión en la construcción culé generaría el derechazo angulado del todoterreno azteca -el cuero lamió la madera-. Mas, cuando se cruzó la media hora calcularían los riesgos ambos conjuntos a la hora de combinar en defensa y la transición se erigió en el arma predilecta, con Messi amaneciendo. 'La Pulga' se granjearía más espacios y desde su visión Suárez inauguró su producción -derechazo desde la frontal sin dirección por poco-.

En el 40, Morata cabeceó picado un córner lanzado por Trippier y Stegen negaría la apertura del marcador, sacando lustre a sus reflejos. Y respondería Piqué con un testarazo al travesaño, siempre por la vía del balón parado -saque de esquina botado por Arthur-. Con anterioridad Joao Félix había salido de su intermitencia perpetua para chutar sin tino, pero se adivinaba una mutación de escenario. El Atlético ya no llegaba tan rápido a las ayudas y aparentaba un descenso de fuelle que entregó metros y la iniciativa a un Barça que creció justo antes del decreto del descanso. Sólo en el respingo previo al intermedio saldría de su relación trompicada con la redonda -y contó con Sergi Roberto y Junior sumados al ataque-. La montonera de errores en el pase había contaminado más a la voluntad visitante.

Un lanzamiento de Griezmann desde el pico del área, que forzó a Oblak, abrió la espita de una reanudación en la que el Barcelona asumió las riendas de forma definitiva y desde el monopolio de la posesión. Sin sustituciones, el encuentro modificó su relación de fuerzas. El Atlético eligió contemporizar sus esfuerzos y abrazar el modelo de cierre y contragolpe. Se afanó en taponar pasillos sólo en su cancha. Esto es, desafió a los visitantes a jugar en estático -una de las facetas que más se les atraganta desde la llegada de Valverde- y el 'Cholo' corrigió las oquedades, en vuelo, ofrecidas a Messi y compañía. En el segundo acto los catalanes debían crear desde la combinación coral y activarse tras pérdida para no sufrir.

Y en el 56 a punto estuvo el estratega argentino de hacer caja. Una emboscada a Messi fue traducida en contraataque por Héctor Herrera. El mexicano amortizó la falta de mordiente de tres contrincantes y lanzó un cuatro para tres en el que Thomas no eligió bien -chutó contra un zaguero en lugar de ceder al solitario Joao Félix-. En cambio, el aviso colchonero no matizaría la tratativa por aportar fluidez al olvidado adn Barça. Y Messi, ya rodado y en temperatura, inquietaría a Oblak con su zurdazo característico -esta vez mordido-. Las espadas estaban en alto, con las cartas boca arriba. El duelo de estilos, al fin, se desplegaría. Y Suárez desperdició un remate sin oposición, en el 63. Había pasado Sergi Roberto, que se coló por una descoordinación local, y el charrúa encañonó centrado y sin fuerza.

A falta de 25 minutos Simeone entendió que debía sacar a Joao Félix -falto de chispa y de conexión- para dar la alternativa a un 'Vitolo' hambriento. Ganándose la desaprobación de la tribuna pero aumentando la potencia anatómica para alimentar su idea. Y de un córner a favor los rojiblancos padecerían una transición venenosa, que encuadró al tridente visitante contra tres peones. Messi condujo, eludiendo patadas, Suárez cruzó un centro y Griezmann mandó su zurdazo fuera de diana -minuto 68-. El francés, como viene siendo tendencia desde que aterrizó en la Ciudad Condal, no influyó ni resolvió.

Además, Piqué hubo de sacar a flote a su equipo en varios lances, al límite como último hombre, persiguiendo a Morata en vuelo. El ida y vuelta susurrado a bocanadas localizó a Stegen despejando, casi sin quererlo, un balón repleto de espinas que cruzó el área blaugrana sin rematador claro. Y Morata le ganó la carrera a Piqué para captar un pelotazo y chutar fuera -minuto 75-. No alcanzaría el escuadrón visitante a continuar con su lazo controlador en el juego ante el frenesí ambicioso capitalino y se abocó al intercambio de golpes.

Comparecerían Lemar, Arturo Vidal, Umtiti y Lodi -por Correa, Arthur, el lesionado Piqué y Herrera, el futbolista más destacado de su camarín-, corroborando que el físico se entendía como parámetro principal por parte de los preparadores. Y en el pentagrama líquido, en el que la pegada decidiría, el Barcelona descubrió al Messi más resolutivo. No había brillado, pero en un contragolpe, en superioridad, tejió una pared clarividente con Suárez y puso su disparo legendario en la cepa del poste para el 0-1 -minuto 86-. El cinco veces Balón de Oro rescató tres puntos de ese metal para una delegación catalana que simplemente venció. Sin enamorar. Y dejó en la estacada a un sistema madrileño que sigue sin rimar esfuerzo con goles y triunfos. Que murió de pie, yendo a por la victoria. Pero se fue de vacío.

- Ficha técnica:

0 - Atlético de Madrid: Oblak; Trippier, Felipe, Hermoso, Saúl; Correa (Lemar, m. 73), Herrera (Lodi, m. 86), Thomas, Koke; Joao Félix (Vitolo, m. 66) y Morata.

1 - Barcelona: Ter Stegen; Sergi Roberto, Piqué (Umtiti, m. 82), Lenglet, Junior; De Jong, Rakitic, Arthur (Vidal, m. 73); Messi, Luis Suárez y Griezmann.

Gol: 0-1, m. 87: Messi.

Árbitro: Mateu Lahoz (C. Valenciano). Amonestó a los locales Thomas (m. 8), Correa (m. 22), Vitolo (m. 69) y Felipe (m. 73) y a los visitantes Júnior (m. 18), Piqué (m. 31), Rakitic (m. 52) y Lenglet (m. 65).

Incidencias: partido correspondiente a la decimoquinta jornada de LaLiga Santander disputado en el estadio Wanda Metropolitano ante unos 64.226 espectadores.

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