www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

TRIBUNA

El vodevil de los mentirosos

miércoles 04 de diciembre de 2019, 21:01h

Sus señorías han gozado y retozado en su primer día de clase no lectiva pero sí de hermanamiento y solaz disfrute para fijarse en los detalles y copiar el atrezo que aparece en escena, no olvidemos que en este país se cultiva la envidia hasta en el Congreso de los Diputados. Que si la corbata de fulanito o el recogido de pelo de tal o cual diputada. Ante lo presenciado me siento en la necesidad de no maldecir en verbo de mayor aspereza, pero lo hago con tal de no aguar esta fiesta tan socarrona como esperpéntica.

El juramento del cargo o fórmulas de acatamiento como diputados parlamentarios ha sido de traca. Una comedia para los amantes del vodevil en donde los protagonistas han hecho uso de sus mejores recursos ideológicos para que la pantomima alcanzara el éxito de la mamarrachada más contumaz. Que si Vox es al PSOE lo que el PP es a Podemos o Ciudadanos es a la señora Meritxell Batet lo que el resto de mamandurrios lo es al balón de oro de Messi. De tal guisa el acto ha tenido su pico más alto en orden a las dedicatorias: Que si por España; por las Trece Rosas; por la España vaciada, el planeta, el feminismo, la igualdad, la república, la Justicia, los presos políticos, los exiliados; de verdad que por un instante pensé que alguno de los actores se lo dedicaría a su tía Amparo y demás parientes de Bularros del Viento Fresco.

Quizás debía haber comenzado por dar cuenta de los empujones o de las prisas por coger sitio en la bancada. No es lo mismo tendido bajo que tendido alto, al igual que no es lo mismo balconcillo que andanada, pero las ansias por estrenar pupitre, cuaderno, goma de borrar y lapicero siempre ha tenido su aquél en el primer día de colegio. Se han visto influencers de moda al igual que mochileros. Prendas de firma en unos y unas así como camisetas que encogen al primer lavado; zapatos de alta gama y zapatillas de andar por casa. En fin, que el Congreso está representado por ese elenco impostado de diversidad que más bien parece la casa de Tócame Roque. Ahora mismo y como bien se dice por tierras de Gredos: “Si ves la choza, ves al pastor”

Con la proporcionalidad debida debo admitir que en el género del vodevil nada es lo que parece hasta que cae el telón. Una vez en la calle la realidad nos devuelve al mundo de los impostados, esa nueva especie creada para la ocasión con parada y fonda en el ejercicio de la política. Vulgares personajes que ríen gozosos entre sí por haber dado el “braguetazo” de su vida a costa del contribuyente. No son todos, pero sí la mayor parte. Sin oficio, sin cultura general y sin experiencia profesional en política de máximo nivel para representar, defender, gestionar y administrar los intereses generales de España. Vaya tela.

La política al servicio de un país nunca puede estar ni en manos de pusilánimes ni de osados ególatras y mucho menos gestionado por ideólogos portadores de odio. La sana convivencia siempre mira hacia adelante y nunca se alinea con rancios credos del pasado, pero el esperpento de la diversidad que se ha hospedado en la sede del órgano constitucional que se supone debe representar al pueblo español, una vez más me ha sugerido la imagen de un teatro ambulante de variedades.

No desesperen mis admirados lectores, siempre nos quedará la segunda representación para cuando llegue la investidura, ahora bien, aconsejo apresurarse en conseguir las entradas con la antelación debida. El espectáculo promete y si no que se lo pregunten a la pareja de leones que cuidan de la entrada. Me ha dado la impresión de estarse relamiendo de gusto y no descarten que en cualquier pleno que celebren sus señorías entren el par de fieras y hagan bufet libre, porque estos felinos de veganos no tienen nada. Según mis fuentes, los dos leones están muy hartos de aguantar a tanta señoría y tanta mandanga. Siendo así, que les aproveche. Es de buena educación.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (21)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de El Imparcial

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.