Pedro Sánchez apenas baja del Falcon y para mejorar sus comodidades el Gobierno en funciones ha decidido aumentar el gasto para 2020. En concreto, ha decidido duplicar los fondos públicos destinados a la compra de snacks, refrescos, vino y bebidas alcohólicas de alta graduación, según ha adelantado El Confidencial.
Hasta ahora, el gasto en este capítulo ascendía a 20.000 euros al año, pero el Ministerio de Defensa acaba de sacar a licitación el nuevo contrato y ese presupuesto aumenta hasta el doble: 40.000 euros.
La lista es amplia y variada. Incluye botellas de agua mineral Fuensanta, zumo de naranja Don Simón, refrescos Coca-Cola y Fanta, así como sobres de ColaCao. El alcohol comprende la partida más elevada. Hay vinos de Denominación de Origen de hasta 30 euros por botella y Brandy Carlos I de 70 cl. por 24,55 euros la unidad. También hay espacio para la ginebra, el ron, el whisky, el orujo y un largo etcétera.
En cuanto a los snacks, hay aceitunas en todas sus variantes (negras sin hueso, rellenas de pimiento o de anchoa), almendras, anacardos, cacahuetes, patatas fritas Lays, caramelos Solano e incluso pulpo, mejillones, almejas, anchoas o berberechos. Siendo este último el aperitivo más caro, cada lata cuesta 6 euros.
De esta manera, Pedro Sánchez y las principales autoridades del Estado que utilizan los cinco aviones Falcon y los dos Airbus A310 del Grupo 45 del Ejército del Air podrán amenizar su viaje.