Un lanzamiento de balones hinchables paró el encuentro unos instantes.
Ter Stegen; Semedo, Piqué, Lenglet, Jordi Alba; Sergi Roberto, Rakitic, De Jong; Messi, Suárez y Griezmann.
El Real Madrid, con: Courtois; Carvajal, Ramos, Varane, Mendy; Casemiro, Kroos, Valverde; Isco, Bale y Benzema.
Centenares de activistas de la plataforma Tsunami Democràtic han cortado el tráfico en la Avenida Diagonal, a la altura del hotel Sofía donde permanecen las plantillas de FC Barcelona y Real Madrid a la espera de ser escoltados hacia el Camp Nou y con un amplio dispositivo de los Mossos d'Esquadra.
Hasta 5.000 de personas se concentran desde las 16:00 horas en los alrededores del Camp Nou para secundar la convocatoria de Tsunami Democràtic coincidiendo con el Clásico. Algunos de los concentrados se han dirigido a la avenida Diagonal de Barcelona y han cortado esta via de entrada y salida a la capital catalana, a la altura del Hotel Sofía.
El corte está provocando problemas de tráfico en la zona, si bien no interfiere en el traslado de los jugadores al estadio, ya que los Mossos d'Esquadra han blindado desde primera hora de la mañana la ruta de poco más de medio kilómetro entre el hotel Sofía y el Camp Nou, que discurre por el lado opuesto a la Diagonal.
A través de las redes sociales, Tsunami Democràtic ha avisado de que para poder llevar a cabo su actuación es "imprescindible" que el partido se pueda disputar y que los aficionados con entrada y carné puedan acceder al estadio.
Tsunami, que reitera que sus acciones se enmarcan en la no-violencia, anuncia que tiene previsto repartir en los alrededores del Camp Nou unas 100.000 cartulinas con el lema "Spain, sit and talk" entre el público que asistirá al clásico.
Igualmente,
A menos de 24 horas para el previsto pitido inicial, la plataforma Tsunami Democràtic ha hecho un llamamiento a través de las redes sociales para que las protestas se preparen desde primera hora del miércoles. Desde las 16:00 de la tarde tienen previsto cercar las inmediaciones del Camp Nou con marchas desde las esquinas del estadio.
Durante la mañana se conocía el llamamiento de Tsunami a llevar pelotas hinchables al campo, con la presumible intención de arrojarlas al terreno de juego. Algo que para el consjero de Interior de la Generalidad no reviste peligro. La plataforma, con estudiada ambigüedad, aseguraba que la iniciativa no surgía de ellos pero que les parecía buena idea.
Una convocatoria que se ha ido anunciando a lo largo de la semana incluso en las marquesinas publicitarias del Ayuntamiento de Barcelona, lo que provocó las protestas de la oposición y su posterior retirada.
El colectivo ha aclarado en los últimos días que su intención no es bloquear ni suspender el clásico sino lo contrario, "quiere invitar a que lo vea todo el mundo".
La seguridad, a cargo de los Mossos tras el desentendimiento de Interior
Con esta escalada de tensión, el plan de seguridad corre a cargo de los Mossos d'Esquadra, que movilizarán desde primera hora de la mañana unos 3.000 agentes incluyendo la seguridad privada. La Policía Nacional sólo intervendrá si lo piden los Mossos.
La acción de antidisturbios, tráfico, subsuelo, seguridad ciudadana y unidades caninas será gestionada desde el Centro de Coordinación Policial (CECOR), comandado por Carles Anfruns, comisario jefe en Barcelona.
Los Mossos activarán los protocolos establecidos para los eventos considerados de alto riesgo, como es el caso, y aseguran que el partido se podrá disputar con total normalidad, recordando que cuando se aplazó por primera vez defendieron que se podría haber disputado sin mayores problemas.
Si bien en un partido normal los accesos al Camp Nou se complican por el tráfico, las concentraciones convocadas desde las 16:00 harán más difícil todavía la situación viaria, por lo que las recomendaciones de llegar con tiempo y en transporte público se redoblan. Además, los controles de acceso, al ser un partido declarado de alto riesgo, serán más exhaustivos. Se revisarán todas las bolsas, mochilas y riñoneras y no se permitirá el acceso con bolsas grandes ni maletas.
Dentro del estadio, la responsabilidad pasará a manos de la seguridad privada del FC Barcelona, que dispondrá de unos dos mil efectivos. Ellos serán los encargados de controlar posibles invasiones de campo y controlar las pancartas que contravengan la ley del deporte o que puedan incitar a la violencia.
Real Madrid y Barcelona, concentrados en el mismo hotel, viajarán juntos al estadio
Para evitar altercados en el trayecto del hotel al estadio, el FC Barcelona ha tenido el gesto de concentrarse en el mismo lugar que el Real Madrid, el hotel Sofía. El equipo blanco saldrá desde Barajas en torno a las 10:30 de la mañana y, una vez aterrizados, serán escoltados por los Mossos hasta el hotel, situado a unos 500 metros del Camp Nou.
Por la tarde, en torno a las 18.30, los autocares de ambos equipos saldrán en comitiva hacia el estadio en un trayecto controlado por los Mossos desde primera hora de la mañana.
Una vez termine el partido, el Real Madrid partirá directo hacia El Prat, desde donde regresará en avión a la capital del país.