Así será: cada cuatro años elección de Presidente de la Conferencia Episcopal Española y no cada tres, como sucedía hasta hora, ya que se ponen en práctica durante el año que acaba de comenzar los nuevos Estatutos de la CEE que ya han recibido el visto bueno por parte de la Santa Sede. Un cambio que también afecta a los Presidentes de las distintas Comisiones y que en la próxima Asamblea Plenaria a celebrar en marzo dará a luz a estas novedades, que harán, sobre todo que los responsables de la Iglesia Española tengan más tiempo para llevar a cabo su trabajo .
Luís Argüello, Secretario General de la Conferencia Episcopal Española en declaraciones a Europa Press ha confirmado estos cambios y ha subrayado que también disminuye en número de comisiones episcopales en un deseo de favorecer una mayor coordinación de los diversos servicios y oficinas en la Casa. También Argüello- que no da puntada sin hilo- ha señalado “que varios obispos presentarán su renuncia al Papa al alcanzar los 75 años, tal y como dicta el procedimiento habitual en la Iglesia”. “Los obispos van a seguir cumpliendo la edad de jubilación y dejando de ejercer el ministerio, el Papa nombrará nuevos obispos y eso supone también una novedad pero no programable, es el propio Papa el que decide”, pero que es labor de la CEE “acoger bien a todos los obispos que el Papa nombra para presidir en la caridad las iglesias que peregrinan en España y organizar mejor los servicios de comunión que la CEE realiza que, no son servicios jerárquicos”. "Los obispos no deben obediencia al presidente de la CEE, solo al Papa”.
Como ya hemos señalado en otras ocasiones, en este año que acaba de comenzar son varias las vacantes que el Pontífice tendrá que proveer, pues ya hay varias con la renuncia presentada por su titular y otras que están a punto. También es muy importante para la Iglesia particular española, saber quién va a ser su Presidente para el próximo cuatrienio, pues el actual, Blázquez, dejará el cargo tras dos periodos de presidencia. Ya han comenzado los movimientos y será muy decisiva la labor del nuevo Nuncio para templar deseos y encauzar las líneas que desea FRANCISCO, que están muy alejadas de los intereses que manejan algunos.
Habrá sorpresas, seguro, sobre todo para aquellos que padecen “insuficiencia mitral”.