“Nos enteramos por la prensa", ha afirmado este viernes Gabriel Rufián sobre cómo llegó a ERC la decisión del Gobierno de aplazar la mesa de diálogo. "Fue una mala manera de empezar, pero lo importante es que se pudo solucionar”, ha añadido.
En una entrevista en la Cadena SER, tras el enfado de Esquerra por la decisión unilateral del Ejecutivo, que finalmente mantendrá la mesa, Rufián ha afirmado que cree que Moncloa "no actuó de mala fe", pero sí hizo "un diagnóstico equivocado porque les faltaba información".
El propio portavoz parlamentario de ERC se desplazó a última hora de la tarde del jueves a Moncloa para reunirse de urgencia con Sánchez tras el enfado de su partido, que puso de manifiesto Sergi Sabrià en Twitter al afirmar que aplazar la mesa era un "incumplimiento flagrante" del acuerdo.
"Si no se cumplen los acuerdos, es complicado seguir hacia delante"
Si bien, ERC evita meter prisa pese a que el acuerdo afirmaba que en 15 días después de la formación del Ejecutivo central, sería convocada la mesa. Ahora, la postura de los independentistas es otra: "Las líneas rojas y los plazos son peligrosos en política. Sería irresponsable meter más presión por nuestra parte”.
"Hay acuerdos que hay que respetar, si no las relaciones se enturbian", ha dicho Rufián, quien ha aprovechado para "recordar" la importancia que tiene el "espacio de resolución política para no entrar en un bucle tóxico". En su opinión, "hay quien no confía en esa mesa y eso sería dar oxígeno a los extremos", en alusión a las voces críticas de JxCat que mantienen que ERC ha firmado un "cheque en blanco" con el Gobierno.
"Es el mundo al revés, que un Gobierno convoque elecciones después de aprobar los presupuestos"
Sobre las elecciones catalanas, Rufián respeta la decisión de Quim Torra, pero cree que es "el mundo al revés", ya que no contempla que un gobierno convoque elecciones justo después de amarrar los presupuestos. Mantener una convocatoria de elecciones sin fecha no puede dilatarse en el tiempo, señala, "porque la situación se enquista y se pudre".
"Hay que romper bloques", ha dicho en referencia a posibles pactos con otras formaciones una vez se celebren las elecciones. "Me siento orgulloso de que seamos capaces de pactar con gente muy diferente", aunque reconoce que con el PSC "hay mucha tierra quemada".