El Gobierno acusa al PP de mantenerse en el bloqueo pese a la oferta de Casado de alcanzar pactos de Estado si rompe con los independentistas.
Fracaso total de la reunión entre el líder de la oposición, Pablo Casado, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Justo antes de que Casado compareciera ante la prensa, La Moncloa se ha adelantado con un comunicado en el que lamentaban que el PP siga "instalado en su estrategia de bloqueo".
Ya en rueda de prensa, y obviando el rechazo del Ejecutivo, Pablo Casado ha desgranado los puntos que le ha planteado a Pedro Sánchez, para llegar a un acuerdo. El líder del PP ha planteado que para llegar a acuerdos, la condición es la ruptura con los independentistas. Ha recordado, en este sentido, la mesa de negociación con Quim Torra, el pacto con ERC y la alianza con Bildu en Navarra.
En cuanto a la renovación del Consejo General del Poder Judicial, Casado ha puesto como condición que no se nombre a Dolores Delgado como fiscal general del Estado y que no se reforme el Código Penal para modificar leyes que beneficien a los independentistas.
Casado ha manifestado que el encuentro ha sido "cordial" y ha mantenido la mano tendida al Gobierno, aunque ha marcado líneas rojas también en materia económica: apoyarán los Presupuestos de Sánchez siempre y cuando no suba los impuestos y devuelva el IVA adeudado a las comunidades autónomas.
Casado ha ofrecido un "pacto por España", con diversos puntos que el líder del PP considera que fundamentales. Un acuerdo que tiene que ver, ha explicado, con la unión del constitucionalismo ante el nacionalismo secesionista o la despolitización de la Justicia.
"La pelota está en el tejado de Sánchez", ha dicho Casado, "tiene que elegir entre los que quieren separar y empobrecer a los españoles" o llegar a pactos con el Partido Popular. "No hablo de lo que me ha constestado porque sería una indiscreción", ha dicho Casado, preguntado en rueda de prensa. "Hemos venido con un ánimo constructivo a pesar de los adjetivos que se nos han dedicado", ha dicho sobre el comunicado de La Moncloa previo a la comparecencia de Casado.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder del PP, Pablo Casado, han mantenido este lunes su primera reunión del año y la octava desde que ambos asumieron sus cargos, un encuentro al que han acudido con muchas cuestiones sobre la mesa como Cataluña, la economía o el Consejo General del Poder Judicial. Este último organismo está pendiente de renovación desde hace dos años.
Montero acusa a Casado de "utilizar las instituciones como rehenes"
La ministra portavoz, María Jesús Montero, que ha comparecido en rueda de prensa tras Casado, ha lamentado que el PP siga "instalado en su estrategia de bloqueo, como si no hubiera habido dos elecciones". "Lamentablemente, no hemos encontrado en Casado la actitud de colaboración que la situación de España requiere", ha manifestado.
Montero ha cargado contra los populares por "no saber hacer la tarea de oposición que les toca jugar": "El PP solo se abre a negociar los presupuestos si el Gobierno renuncia a sus compromisos", ha indicado Montero, en alusión a la exigencia de Casado de que se deje de negociar con el presidente de la Generalidad, Quim Torra.
El Gobierno, que ha calificado de "negacionista" la actitud de Casado, ha acusado al PP de "utilizar las instituciones del Estado como rehenes", en referencia a la negativa de Casado a renovar organismos como el CGPJ, el TC, la cúpula de RTVE, el Tribunal de Cuentas o el Defensor del Pueblo, hasta que el Gobierno no abandone la mesa de diálogo en Cataluña, cuestiones que para la ministra "nada tienen que ver" con esta negociación. "El PP tendría que anteponer el sentido de Estado a sus intereses", ha lamentado.
Con respecto a las críticas de Casado sobre el acercamiento del PSOE al independentismo, Montero ha criticado que los populares "no tengan ninguna solución más allá del 'no": "¿Qué proponen? ¿Un 155 permanente?", se ha preguntado, para luego insistir en que desde Moncloa seguirán apostando por el "diálogo dentro de la ley y la Constitución para acercar posiciones".
La última vez que se reunieron, el pasado 12 de septiembre, Sánchez aún no era presidente y convocó a Casado en el Congreso para intentar conseguir su apoyo para lograr la investidura, pero ambos salieron más distanciados que nunca.