sus cenizas, al mar
India conmemora el 60 aniversario de la muerte de mahatma Ghandi
miércoles 30 de enero de 2008, 19:33h
Las cenizas estaban depositadas en el Museo Mani Bhawan de Bombay, al que habían sido cedidas hace dos meses por Bharat Narayan, un residente del estado occidental de Gujarat, de donde era natural Gandhi.
Tras la muerte de Gandhi, sus cenizas "fueron depositadas en urnas que estaban destinadas a ser sumergidas en varias regiones del país como Maharashtra, Gujarat y Tamil Nadu (sur)", pero no todas lo fueron, relató a Efe el presidente de la junta de expertos del museo, Dhiru Netha.
Los padres de Narayan, colaboradores cercanos de Gandhi, "no pudieron esparcir las cenizas cuando el 'mahatma' murió y se quedaron con la urna", explicó.
Una anterior urna había sido hallada en 1997 en el estado costero oriental de Orissa y depositada en el río Ganges poco después.
"Hasta donde yo sé, éstas (las esparcidas hoy) son las últimas cenizas de Gandhi", dijo Netha.
En Nueva Delhi, la presidenta india, Pratibha Patil, y otras autoridades rindieron tributo a Gandhi en el memorial de Rajghat, lugar donde fue asesinado por Nathuram Godse, un hindú radical que lo acusaba de ignorar los intereses de los hindúes para complacer a las minorías y lo responsabilizaba de la partición del país.
Seis décadas después, los seguidores de "bapu" (padre), como muchos llaman a Gandhi en la India, lamentan que sus principios estén muriendo lentamente.
"Nathuram Godse lo mató físicamente una vez, pero el pueblo, los intelectuales, los políticos y los funcionarios corruptos lo están matando cada día", declaró a Efe el subdirector del Museo Nacional de Gandhi, A.D.Mishra.
La India es una potencia económica "al alza, pero Bharat (India, en lengua hindi) está cada día más subdesarrollada", dijo, aludiendo a las enormes desigualdades entre ricos y pobres en el país.
Gandhi hizo de la "no violencia" una estrategia de lucha contra el Imperio Británico y abogó por acabar con la injusticia perpetuada por el sistema de castas.
Seis décadas después de su muerte, la India posee el arma nuclear y un potente Ejército y atesora índices de crecimiento económico que superan el 8 por ciento anual, pero tres de cada cuatro de sus habitantes sobreviven con medio dólar o menos al día.
El sistema de castas sigue vigente pese a estar legalmente abolido e impregna la vida política del país, donde proliferan los partidos que defienden intereses de casta y no nacionales como el que llevó al poder a la "intocable" Mayawati en el estado norteño de Uttar, el más poblado de la India.