Carmen Calvo no ha podido contenerse y ha arremetido contra Irene Montero, invasora de lo que un día fue territorio vallado...
Carmen Calvo no ha podido contenerse y ha arremetido contra Irene Montero, invasora de lo que un día fue territorio vallado para ella. En un espléndido editorial, el diario El Mundo afirma que era cuestión de tiempo el choque entre el socialismo y el populismo comunista. “Sánchez e Iglesias se abrazaron por interés, no por convicción -se lee en El Mundo- Era inevitable que populismo y socialismo terminaran chocando. Y lo han hecho en vísperas del Día de la Mujer por una de las banderas más importantes en la batalla cultural que libra la izquierda, a falta de alternativas materiales viable al capitalismo: el feminismo”.
Claro que al Gobierno frentepopulista le gustaría plantear lo que su ideología exige: nacionalización de la Banca, de los Seguros Sociales y de los bienes de producción. Pero España forma parte de la Unión Europea con moneda y fronteras comunes. Cualquier decisión abiertamente comunista se tropezaría con Bruselas y la amenaza de intervención. A nadie se le olvida lo que ha pasado en Grecia. La victoria socialcomunista en aquella nación se quedó en agua de borrajas.
En la disputa Carmen Calvo contra Irene Montero, la vicepresidenta se ha visto favorecida por ciertas chapucerías jurídicas y gramaticales del texto impulsado por la ministra de Igualdad para establecer la libertad sexual.
“Un Gobierno -se lee en El Mundo- es asunto serio. De su coherencia depende el respeto que le profesen los ciudadanos”. Pedro Sánchez ha intervenido de manera fulminante para respaldar a Pablo Iglesias e Irene Montero. A Carmen Calvo la sujeta con facilidad; a los podemitas, no. Y el presidente del Gobierno sabe que para continuar su mandato necesita de forma sustancial el apoyo de Podemos. En todo caso, la crisis interna que ha vivido el Gobierno ha dejado muchas aristas enmascaradas.