El Liverpool puede ser campeón en marzo. Con que sumen seis puntos -si los 'Citizen' no vuelven a pinchar- les basta.
El fin de semana deportivo acogió dos duelos emblemáticos del fútbol continental. El primero de ellos, en orden cronológico, tuvo lugar en Old Trafford. En el templo inglés se enfrentaron el Manchester United y el City. Los locales siguen persiguiendo el regreso a la Liga de Campeones, mientras que los visitantes, con el segundo puesto liguero más que encauzado, sólo esperan para rematar el acceso a los cuartos de final de Champions, en el cierre de la eliminatoria ante el Real Madrid. Al menos, esa fue la percepción que dejó el rendimiento de ambos escuadrones.
Los pupilos de Ole Gunnar Solskjaer pudieron imponer su mayor intensidad y hambre a sus enemigos íntimos. Las rotaciones implementadas por Pep Guardiola le complicarían la existencia a su once, salpicando su voluntad dominadora de errores defensivos y de una complacencia en el pase riesgosa. El juego de contragolpe y la solidez defensiva le bastaron a los 'Red Devils' para vencer y desnudar la fragilidad del equilibrio 'Citizen'. Anthony Martial adelantaría a los suyos, a la media hora, y Scott McTominay, en el descuento, cerró el 2-0 final. Este último tanto nació de un error grotesco del portero Ederson en la salida de juego.
Esta derrota del City entregó al Liverpool la posibilidad de alzar el trofeo de la Premier League, por vez primera en su historia, en este mismo mes. El conjunto entrenado por Jürgen Klopp hizo los deberes ante el Bournemouth y queda a seis puntos del título. Eso sí, reforzaron los 'Reds' la idea de que atraviesan una crisis notable, Y es que tuvieron que remontar, también, ante este rival instalado en los puestos de descenso. Salah y Mané se encargaron de sumar una victoria que, sin embargo, no rellena la convicción de su vestuario de cara a la vuelta de los octavos de final de la Liga de Campeones, cita en la que han de levantar un 1-0 al Atlético de Simeone y su temible defensa. A estas alturas, sólo les queda encomendarse a la mística de Anfield para superar sus dudas.
Por otro lado, la Serie A volvió a ser víctima del coronavirus, que ha dejado en Italia 366 fallecidos y más de 6.300 contagiados. El ministro de Deporte exigió la "interrupción inmediata" del fútbol, mientras que la Federación de Fútbol italiana (FIGC) abogó por la disputa a puerta cerrada de los duelos que habían sido aplazados en la semana anterior. Así, en medio del caos, se jugaría, al fin, el derbi del Bel Paese. La Juventus recibió en Turín al Inter, en una batalla por el liderato que ganarían los favoritos.
El Juventus Stadium silente vio a los bianconeri salir a flote con los goles de Ramsey y Dybala. Recogieron premio los futbolistas preparados por Maurizio Sarri a una segunda parte en la que asolaron al plan de Antonio Conte. Y, en paralelo, el Milan volvió a atropellarse en su intento de renacer. Perdió en San Siro (1-2) frente a un Genoa que salió de la zona de descenso. Los rossoneri, en consecuencia, quedan ya fuera de los escaños que certifican la participación en competiciones europeas. Y la Juve volvió a ser puntero, con una unidad de ventaja sobre la Lazio y nueve con respecto al Inter.
En Alemania, el Bayern de Múnich parece haber localizado el modo rodillo que había perdido por el camino en el inicio de campaña. Los bávaros ganaron al Augsburgo (2-0) en el derbi de la región mencionada. Lo hicieron con dianas de Thomas Muller y de Leon Goretzka -tanto de bella factura-, para ampliar su colchón a cuatro puntos sobre el nuevo segundo clasificado. El Borussia Dortmund se encaramó a ese peldaño tras derribar al Monchengladbach (1-2), con un Achraf Hakimi determinante -anotó el gol decisivo-. Por detrás, queda relegado un RB Leipzig impotente, que no pasó del 0-0 en su choque ante el Wolfsburgo.
Ese cambio de piezas y de inercia no afecta, en absoluto, a la Ligue 1. En Francia sólo el coronarivus frena a un PSG que prepara ya la remontada que ha de abordar ante el Dortmund, si quiere aterrizar en los cuartos de final de Champions. Los parisinos vieron suspendido su envite en Estrasburgo. La prefectura (delegación del Gobierno) del departamento del Bajo Rin, en el este del país, así lo ordenó. Y por debajo en la tabla clasificatoria, a lo lejos, amaneció un nuevo resbalón del Olympique de Marsella. Empataron a dos Payet y compañía, a pesar de llegar a colocarse 2-0 contra el Amiens -penúltimo-. Ya les separan de la cima 12 puntos.