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FÚTBOL

La lucha de los jugadores logra que pare el fútbol en Argentina por el coronavirus

La lucha de los jugadores logra que pare el fútbol en Argentina por el coronavirus
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jueves 19 de marzo de 2020, 21:10h
Los futbolistas han ganado una batalla que ha durado semanas y que ha tenido en la no presentación de River Plate a un partido como su techo.

Imaginarse fútbol sin Argentina es tan complicado como efectuar el ejercicio mental inverso. Pues bien, la pelea de los futbolistas ha vencido al Gobierno. Así de claro. El presidente Alberto Fernández optó, repetidas veces, por la continuidad de los campeonatos nacionales, si bien ha venido apostando por la competición sin público. Estadios vacíos. Una postura que ha generado tal indignación en los jugadores que les ha llevado a la unión y que ha desembocado en la suspensión del balompié, al menos, hasta el 31 de marzo.

El país 'argento' ha sido el último en toda América en activar la suspensión del fútbol. Aunque todavía no se haya detectado casos de contagios por coronavirus de ningún jugador o entrenador. La gota que colmó el vaso de la presión fue, sin duda, el plante de River Plate. El conjunto 'Millonario' se negó a presentarse en su partido ante Atlético Tucumán, correspondiente a la Copa de la Superliga.

Fue el 14 de marzo. Entonces, los pupilos de Marcelo Gallardo se negaron a concurrir porque "la competencia implica severos riesgos para la salud del plantel profesional y todos los involucrados en el partido". La Superliga Argentina reaccionó ante esta muestra de rebeldía de uno sus colosos de este modo: "La actitud adoptada unilateralmente por un club integrante de la Superliga será posible de sanciones porque no hay motivos científicos para restringir la disputa de los encuentros si se realizan a puerta cerrada". El resto de encuentros se desarrollaría con la normalidad que pautó el organismo rector del torneo -sin aficionados-.

El relato de la guerra futbolistas contra Gobierno y empresas beneficiarias de este deporte arranca el 11 de marzo. Es día la Secretaría de Deportes de Argentina publicó la suspensión de todos los eventos deportivos internacionales "que tuvieran participantes de países donde hay circulación comunitaria (de coronavirus)" para marzo. Pero el fútbol avanzó sin obstáculos. Y desde el ministro de Turismo y Deportes se abrió las puertas a los convocados por la Albiceleste alegando que los que concurrieran de países con circulación comunitaria tendrían que estar aislados 14 días.

Horas más tarde, Lionel Scaloni, seleccionador, afirmó que "no se pueden arrancar las eliminatorias (clasificatorias para el Mundial de Catar 2022) mientras el coronavirus avanza en todo el mundo. Todos tenemos familia. Debemos cuidarnos entre todos. Hace una falta una decisión rápida para un lado o para otro". Un día más tarde, la FIFA aplazó la disputa de dichas eliminatorias, que estaban previstas para el 26 de marzo.

El 12 de marzo se hizo ley la obligación de competir sin público. Y se compitió, jugaron todos los equipos menos River Plate -y su rival, Atlético Tucumán-. No sin amontonarse las quejas de los deportistas participantes. Tres días más tarde, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) tomó una medida atinada: suspender el fútbol en las categorías infantiles y juveniles. E intervino el presidente. "El fútbol se juega a puertas cerradas, no habría inconvenientes. Ya que nos vamos a quedar en casa, para nosotros es un divertimento ver los partidos de fútbol", alegó, Alberto Fernández.

Horas más tarde, los futbolistas mostraron cohesión en la negativa a jugar en semejante contexto. Pero la jornada correspondiente se desarrolló a puerta cerrada e íntegra. "El riesgo es más alto de lo normal. Villa Mitre está desde el sábado en un hotel con muchos turistas y extranjeros. El fútbol es un deporte de contacto. Más allá de que nos saludemos con el codo después en el área nos agarramos, hay transpiración de por medio. ¿Vale la pena exponernos a un partido por una pandemia mundial?", analizó Romero, capitán del mencionado club. Y Darío Cvitanich, goleador de Racing afirmó esto: "Se tiene que parar todo el país. Es cuestión de tiempo para que aparezca el primer contagiado en el fútbol. Parece que se está esperando eso. Nosotros, antes que futbolistas, somos personas".

En esa fecha Sergio Marchi, líder de Futbolistas Argentinos Agremiados, trasladó la petición de paro en su deporte al Gobierno. Y, finalmente, el 17 de marzo el Ministerio de Turismo y Deportes decretó la suspensión, en toda categoría, del fútbol hasta el 31 de marzo. Y recomendó que no se realizaran entrenamientos. Ese día, la Conmebol pospuso la Copa América -que tendría lugar en 2020 Argentina y Colombia- y habló el mito llamado Diego Armando Maradona. Para ponerle el broche. "Yo siempre estuve del lado del jugador, no importa el club o el deporte que practique. Y banco (apoyo) a muerte la determinación de parar todo, por lo menos hasta el 31 de marzo. Paremos la pelota, muchachos. Paremos todo", escribió en su cuenta de Instagram. La pregunta que queda, ahora, es hasta dónde será desafiada la paz social y salud mental de ese país sin su religión pagana por excelencia.

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