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TRIBUNA

El virus y la Unión Europea

Juan Carlos Barros
martes 24 de marzo de 2020, 20:37h

La irrupción del corona virus en la Unión Europea ha supuesto, desde el punto de vista jurídico, que se apliquen las normas previstas en el Tratado para situaciones de excepción. Se trata, concretamente, de las acciones sin poderes de actuación, las acciones específicas al margen de los fondos estructurales y la libertad de competencia para las ayudas nacionales.

Pero, además, el virus ha traído consigo que excepcionalmente se hayan restablecido los controles a la libre circulación entre varios estados del mercado interior, que es una de las bases fundamentales de la organización, y que hayan vuelto a ponerse las fronteras como eran antes de esta situación.

Como los acontecimientos excepcionales vienen normalmente envueltos, como viene el corona virus que es un virus que está biológicamente envuelto para adaptarse al medio ambiente y así atacar mejor, en una capa exterior tan brillante que hace que su significación sea difícilmente asimilable por nuestra visión habitual y como tampoco tales acontecimientos se dan puros y aislados sino mezclados con otros asuntos variados para los cuales no tenemos explicación, entonces lo que podemos hacer es una de dos: o ponernos gafas de sol para no quedarnos deslumbrados y verlos mejor o relacionarlos, para interpretarlos, con algo anterior que depende de nuestro interior.

“Sally in our alley“ es una balada inglesa tradicional que cuenta la historia de una joven que vivía en una casa en un callejón que tenía un patio interior con un muro a su alrededor. Chesterton hizo una versión de esa situación tan común y con tan poco esplendor en la que Sally (a quién llama Ruby) estaba una mañana de sol paseando por un pequeño jardín con laureles que había en aquella casa con patio interior en un callejón, encantada como si un cuento de hadas se tratara, cuando en el muro vio subido a un señor, montado a caballo sobre el borde superior. Era su vecino de al lado, que era su arriesgado admirador. “No saltes desde tan alto, por favor, que te darás un buen coscorrón”, exclamó ella alarmada.

Crook, que así se llamaba el joven, era bien parecido pero poco fornido, lo cual se le notaba más porque iba sin peinar, pero entusiasmado como estaba con la atractiva Ruby que vivía en el patio cerrado interior de la casa de al lado, se tiró como una pantera negra a riesgo de romperse las piernas. Y ella le dijo a continuación, una vez que Crook aterrizó y se hubo levantado algo lastimado pues había caído de costado. “Va a venir mi tío el magnate con regalos, así que arréglate el peinado.”

En eso llegó el ricacho con un coche muy largo y un remolque lleno de paquetes envueltos con todos los colores del universo. Cuando se apeó, sacó de un bolsillo oculto del pantalón una caja, la cual desenvolvió con cuidado y mostró en su interior tres diamantes de medio kilo de grosor ¡Los meteoros quedaron paralizados! ¡El aire era un resplandor! ¡Quitaban hasta la respiración aquellas piedras con su brillo cegador! “Son las Estrellas Volantes, todos las quieren robar, a quién le puede extrañar”, presumió el millonario que se llamaba Leopold.

El caso es que tanto se animaron en casa de Sally que hicieron una función de teatro tradicional para celebrarlo mejor, pero resultó que allí estaba también un falso cuñado escondido detrás de un laurel, que se había colado por la libre circulación que en la casa de Sally con un patio interior en un callejón era de aplicación y que se hacia llamar Blount, cuando en realidad era un famoso ladrón internacional, el cual aprovechando la ejecución de la representación se los birló.

Entonces llegó la crisis y la confusión, pero el padre Brown, a quien habían invitado a la función, consiguió la recuperación de los diamantes de una forma muy sencilla, simplemente recordando que hay leyes universales que son de aplicación por encima de la norma y la excepción.

Si la Unión se quiere recuperar del ataque del virus no va a tener más remedio que demostrar que no solo tiene normas de flexibilidad para hacer frente a una retrocesión tan descomunal, sino que también y sobre todo tiene unos valores que en Europa son tradición y no solo una función, como son los derechos y libertades de los ciudadanos que son la verdadera base de la organización.

Juan Carlos Barros

Abogado, consultor europeo y periodista

JUAN CARLOS BARROS es abogado, consultor europeo y periodista

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