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CASADO BARRE A SÁNCHEZ

jueves 26 de marzo de 2020, 01:21h
Pablo Casado ha pronunciado ante el Congreso de los Diputados un discurso sereno, constructivo...

Pablo Casado ha pronunciado ante el Congreso de los Diputados un discurso sereno, constructivo, bien argumentado. Ha anunciado que, por razones de Estado, apoya la prórroga del Estado de Alarma que se prolongará hasta el 11 de abril. A la vez ha desarrollado una argumentación impecable exponiendo la responsabilidad que corresponde a Pedro Sánchez en el agravamiento de la crisis del coronavirus. Desde el 2 de febrero el Gobierno tenía constancia del alcance de la crisis. En la primera semana de marzo fueron varias las advertencias de la Organización Mundial de la Salud. Pedro Sánchez mantuvo de forma insensata la autorización de las manifestaciones feministas, que podía haber aplazado tres meses. A él se debe de forma directa la acentuación de la crisis, hasta el punto de que China, donde comenzó la pandemia, país con 1.400 millones de habitantes, ha tenido menos muertos de los que ya se han contabilizado en España, nación con 47 millones de habitantes. Pablo Casado exigió a Sánchez soluciones, no promesas. Y le invitó a soslayar sus soflamas televisivas y el ridículo, que atenta contra la libertad de expresión, de las preguntas enlatadas y seleccionadas. Le reprochó también utilizar la gravedad de la crisis sanitaria para introducir en varios decretos la presencia de Podemos en el CNI y la facultad de conceder indultos tal y como le exigen los secesionistas catalanes.

Previamente, Pedro Sánchez pronunció un discurso árido y romo, en el que repitió lo que ha dicho cien veces con su verborrea incontenible. Exigió el presidente del Gobierno a la oposición lealtad y unidad, y mintió descaradamente al afirmar que su Gobierno había seguido en todo momento las consignas de las autoridades sanitarias mundiales.

Abascal, por cierto, ha hecho, tal vez, su mejor intervención parlamentaria, contribuyendo de forma moderada y sin aspavientos a lo que ya había conseguido Pablo Casado: barrer dialécticamente a Pedro Sánchez.

Echenique no pasó de vulgar. Rufián estuvo discreto y apenas añadió nada a lo que siempre dice. Errejón es un excelente orador y aseguró de forma rotunda que había que paralizar al país.

Entre el resto de los oradores representantes de los partidos minoritarios, destacó la portavoz Muñoz de Ciudadanos, que recordó: “Los políticos no han estado a la altura de lo que pedimos a los españoles”.

La portavoz socialista Lastra tuvo una intervención seria y eficaz, antes de que el presidente Sánchez, a la una de la madrugada, visiblemente cansado, cerrara el debate dedicándose, como en él es habitual, los más generosos elogios.

Lo importante, en fin, del Pleno parlamentario es que, al margen de descalificaciones, los principales partidos arrimaron el hombro para combatir unidos la pandemia.