
Tras "Mira Quién Baila", con seis exitosas ediciones, la cadena lo intentó con un espacio conducido por Sonia Ferrer, en que famosos apadrinaban a artistas desconocidos. Sin pena ni gloria y con una media de audiencia que no se acercó a los registros de la cadena. Este mismo curso lo han vuelto a intentar con un reality de cantantes inmigrantes, que fue presentado como una de las grandes apuestas de la temporada, pero que a las pocas semanas fue trasladado a la 2 y luego terminado prematuramente. Y llegó Josep Lobató con las eliminatorias para la competición de Eurovisión de Baile. En poco más de un mes en pantalla y el formato murió.
Y llegó "Canta Singstar", una de las apuestas más firmes del verano que en su última emisión registró un pobre 8,1%. Pero TVE se rinde y sigue apostando por su único tema para lanzar programas propios: el canto o el baile. Ahora toca turno de baile. El mismo Sobera lleva las riendas de "Díselo Bailando", en que personas de la vida cotidiana le dan una sorpresa a sus cercanos con una coreografía en la tele.