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CORONAVIRUS

Bioeasy, la empresa china de los test fallidos, culpa al Gobierno

Bioeasy, la empresa china de los test fallidos, culpa al Gobierno
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domingo 29 de marzo de 2020, 18:23h
España ha vuelto a confiar en la compañía que le vendió miles de test de coronavirus fallidos.

El Gobierno de Pedro Sánchez contempló la erosión de su imagen y credibilidad con importancia a lo largo de esta semana. La cima de ese proceso aconteció con la compra de 58.000 test fallidos para detectar el coronavirus a una empresa china. En palabras del Ejecutivo, esas pruebas se estarían realizando a lo largo de la semana próxima, pero al resultar fallidos, todo el operativo y planificación se fueron al traste. Para sonrojo de los gobernantes e indignación de la oposición y de los profesionales sanitarios.

La empresa se llama Shenzen Bioeasy Biotechnology, y a ella ha dicho Sanidad que se compraron 640.000 test. La fiabilidad clínica testada en varios hospitales clínicos del monto mencionado que fue devuelto al gigante asiático hizo saltar todas las alarmas, también en el despacho del ministro Salvador Illa. La compañía se ofreció a recoger el todo el material enviado -no sólo el defectuoso- y se comprometió a sustituirlo por lotes que funcionaran con una sensibilidad superior al 80% -y no al 30%, que era la de los test arrinconados-.

Gobierno y Bioeasy acordarían, tras algún que otro tira y afloja, mantener su acuerdo de suministro de una versión diferente de test antigénico, que también vale para fiscalizar la existencia del virus de Wuhan. La próxima semana, según se ha sabido, estarán en España los nuevos lotes, aunque no se ha precisado el monto de la compra. Desde la empresa se han comprometido, asimismo, a aportar la maquinaria necesaria para el uso de los test recién adquiridos -los anteriores, que resultaron fallidos, no requerían equipamiento adicional-. Estos test también ofrecen resultados en 15 minutos.

La urgencia que la Organización Mundial de la Salud metió a los países especialmente afectados por el coronavirus para maximizar el número de test realizados bien podría haber conducido al Gobierno de Sánchez a cometer un error grosero, en este punto de expansión de la pandemia y de sufrimiento de los profesionales sanitarios en nuestro país. Asimismo, la percepción de que la falta de medios conlleva una contabilización inferior al número real de contagios se está extendiendo entre los analistas no gubernamentales.

Moncloa ha ordenado la compra, en paralelo, de millón y medio de test rápidos serológicos al Ejecutivo de China, para poder afrontar el problema desde diversos cauces. Pero el asunto de los test fallidos de Bioeasy todavía requiere una explicación que no se ha dado. De hecho, ha sido la propia empresa la que ha tenido que salir en defensa de su profesionalidad para aportar algo de luz a un entuerto sobresaliente en este contexto de crisis sanitaria, con las Unidades de Cuidados Intensivos de España llegando al límite de su capacidad.

Desde la empresa china se ha emitido un comunicado en el que se culpabiliza a la incompetencia de Sanidad para entender el funcionamiento de los test. Esto es, según su versión los productos enviados no contenían error o fallo alguno. Y añaden que "nos damos cuenta que nuestra compañía no ha comunicado con la debida reiteración al cliente los detalles del procedimiento en la fase inicial de la verificación", asumiendo parte de la responsabilidad del desastre organizativo. En todo caso, afirman que "la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) está revalidando los test siguiendo las directrices suministradas por nuestra compañía".

Están esperando al resultado del informe oficial. Mientras tanto, han aclarado que seguirán trabajando con el Ministerio de Sanidad. "Sanidad decidió reemplazar los test y continúa funcionando en cooperación con Bioeasy y nos requirió que siguiéramos suministrado material médico relevante cumpliendo los plazos para asegurar el abastecimiento", ha especificado, antes de lamentar que "debido a la rapidez de la epidemia, los países europeos y otras áreas del mundo no se han dotado de un procedimiento único y estándar para el uso de los test rápidos".

La compañía partícipe de la polémica ha afirmado que "acata estrictamente la legislación internacional", a pesar de que un comunicado emitido por Embajada china en España apuntara que la empresa carecía de la licencia correspondiente para manejar material médico. Y reconoció que si los test no se aplican del modo adecuado "puede haber desviaciones" dar espacio a "falsos negativos". Por último, los trabajadores de Bioeasy habrán de "grabar vídeos explicando el procedimiento" y detallar más los documentos explicativos de sus equipamientos.

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