
Precisamente su hija mayor, Esther, y unos amigos le esperaban a las puertas de la cárcel y con ellos se dirige ahora a Fuensalida (Toledo), localidad donde se encuentra su familia.
Según ha informado a Efe su abogado, Francisco Fernández, la fianza que le impuso la Audiencia Nacional por un presunto delito de tráfico de armas de guerra con destino a Guinea, se abonó el pasado jueves, pero al ser por transferencia no se hace efectiva en el momento y como el viernes fue fiesta hasta hoy no se ha podido materializar.