www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

POR LIBRE

Lo peor está por venir si Sánchez se eterniza en el Gobierno

Joaquín Vila
x
directorelimparciales/8/8/20
domingo 26 de abril de 2020, 19:29h

Cuando todo esto acabe, cuando se extinga la maldita pandemia, seguiremos sin saber el número real de españoles aniquilados por el virus, pero comprobaremos lo mucho que hemos perdido en el camino. La intimidad, la libertad y la tranquilidad de vivir sin que nadie nos vigile desde un dron o se nos cuele en el móvil para saber qué decimos, dónde y con quién estamos. Mientras, la censura nos amenazará cual espada de Damocles rebuscando en las tripas de nuestros ordenadores o leyendo los mensajes de WhatsApp. Paradójicamente, los progresistas arramplarán con la libertad en nombre de la seguridad.

Históricamente, las tragedias han arrollado a los Gobiernos de turno. Le ocurrió incluso a Churchill, pese a ser el cerebro de los aliados y el ganador moral de la II Guerra Mundial. En España, supondría una insensatez propugnar ahora el adelanto de elecciones, en medio de la convulsión del coronavirus. Pero en caso de que ocurriera, no está tan claro que Sánchez y compañía fueran derrotados, a pesar de la nefasta gestión del Gobierno y de la incompetencia y dejadez del presidente que ha demostrado ser el máximo responsable de que el coronavirus se ensañara con España.

Sin duda, una hipotética victoria del centro derecha supondría un respiro ante la intolerable presión totalitaria del actual Gobierno. La democracia, la libertad y la economía saldrían fortalecidas. El Ejecutivo, es consciente del deterioro que sufre, por mucho que intente disimularlo en el incesante trajín de ministros por la pasarela de Moncloa y de los insoportables sermones de Pedro Sánchez. Pero el Gobierno cuenta a su favor con el tiempo que queda para abrir las urnas; un tiempo precioso para hacer malabarismos, manipular a su antojo a la opinión pública con el cañón mediático que posee y atacar sin piedad a Pablo Casado buscándole las cosquillas o inventándose cualquier incidente o corruptela que pudo protagonizar un primo segundo de Chinchón al que ni conoce. Porque el tesón de Pedro Sánchez por conservar el poder no tiene límite. Y si lo pierde, tendrá que dejar la vida política, hacer las maletas y abandonar La Moncloa, el palacete en el que todavía sueña jubilarse.

Las dos armas con las que cuenta el presidente del Gobierno para eternizarse en el poder son tan demoledoras como eficaces. La primera, el control absoluto de las Instituciones, con una Fiscalía General dispuesta a defender a los amigos y aliados o a embestir al enemigo en los tribunales. Luego, y esencial, la furia de su potente Ejército mediático, regado de millones en subvenciones y tan sectario como el propio Gobierno. El bombardeo de la publicidad institucional y la desatada propaganda lanzada desde TVE y las televisiones amigas (casi todas) han convencido o hipnotizado a muchos españoles sobre las bondades de este Gobierno, pese a revelarse como el más letal de la entera democracia, el que peor ha gestionado en todo el mundo la crisis sanitaria. Llama la atención que algunos intelectuales relevantes y demasiados periodistas prestigiosos se sumen al estruendo propagandístico de este Gobierno tan mediocre y destructivo. Será que el miedo guarda la viña.

Con una mínima dosis de inteligencia, resulta tan difícil como inmoral defender a este Gobierno. Y aunque no inmoral, sí se antoja muy difícil imaginar a una mayoría de españoles votando a Pedro Sánchez. No por ser socialista con ínfulas comunistas. Sino por negligente, incompetente, marrullero y sectario. En efecto, lo peor está por venir si el PSOE y Podemos vuelven a gobernar. Porque, aunque cueste creerlo, puede ocurrir.

Dicen que en Australia se vive muy bien. Y lo más importante: está en las antípodas.

Joaquín Vila

Director de EL IMPARCIAL

JOAQUÍN VILA es director de EL IMPARCIAL

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (32)    No(0)

+
0 comentarios