Reino Unido ha confirmado que los merengues competirán en Mánchester sin necesidad de permanecer aislados.
España ha vivido un duro sobresalto este fin de semana. En la tarde del sábado se supo que el Gobierno de Reino Unido establecía una cuarentena a todo viajero que parta de territorio español hacia las islas británicas y, además, el Ejecutivo dirigido por Boris Johnson extirpó a todas las regiones turísticas nacionales de la lista de países seguros desde el prisma del control del coronavirus.
El golpe directo a la economía del país fue rotundo y automático. Pero quedó colgando en esa decisión también algún actor deportivo que debía viajar a Gran Bretaña en las próximas semanas. Se trata del Real Madrid, que durmió asimilando que la vuelta de los octavos de final de la Liga de Campeones, que se jugarán en el estadio del Manchester City, pasó a estar en cuarentena.
Las dudas consiguientes a lo contundente del anuncio de Londres se extendieron por Chamartín y por el madridismo, que vive en una suerte de islote desde que ganó LaLiga y hasta que deba volver a remangarse para afrontar el abordaje de una remontada complicada en casa del club entrenado por Pep Guardiola. La incertidumbre, desde luego, no ayudó en este periodo vacacional para la plantilla merengue.
Pero la ausencia de certezas en este sentido se resolvería este domingo. El Gobierno británico aclaró que la delegación del Real Madrid que viaje a Mánchester queda exenta de la obligación de someterse a una cuarentena de 15 días. Los planes de viaje del equipo español se mantendrán intactos, siempre teniendo en cuenta que se jugarán el acceso a cuartos el 7 de agosto.
El Ministerio de cultura y deporte dejó claro ante los micrófonos de Sky Sports que los trece veces campeones de Europa no encontrarán ninguna dificultad para acceder a Inglaterra y para competir en el Etihad. Según se ha especificado, determinados eventos deportivos, como sería en este caso la Champions League, yacen exentos de medidas como la imposición de una cuarentena.
Así queda recogido en la resolución aprobada por Boris Johnson a principios de julio. Así, la UEFA y el Madrid respiran y paralizan la búsqueda frenética de soluciones alternativas. Zinedine Zidane y su cuerpo técnico, en consecuencia, sólo habrán de idear cómo suplir a Sergio Ramos -expulsado en la ida- y dar la vuelta al 1-2 encajado en el Bernabéu.