La masa de los humanos se abandona a sí misma, le obsesiona los recuerdos. Tarde o temprano escarbo el bolsillo en busca de una llave mientras avanzo por el corredor hacia un apartamento. Sin felicidad el interior está oscuro y resulta extraño. Por eso cuando veo a la felicidad llegar quiero servirle un trago antes de que se acabe la botella. Soy un tipo tranquilo. Si no sucede nada, espero con una mirada suspicaz hasta que la veo. No tiene un rostro corriente, su belleza es estrictamente real. La felicidad es interestelar. Lo dijo Cioran: “La plenitud como cúspide de la felicidad solo es posible en esos instantes en los que poseemos una conciencia profunda de la irrealidad de la vida y la muerte. Instantes raros en tanto que experiencias, aunque frecuentes en el ámbito de la reflexión, en el cual solo existe lo que se siente”. La plenitud se niega a alejarse del presente. Una burbuja de felicidad parece estallar en el estómago.
1. La felicidad que es como un perro perdido es la que más nos interesa.
2. Me asusto bastante porque no sé de dónde ha salido la felicidad.
3. Hay felicidades que afirman: “Creo que vamos a despedirnos. Ha sido una velada de lo más agradable e instructiva”.
4. Entramos en la felicidad con toda destreza y pericia porque es más verdadera que cualquier verdad.
5. Todos estaban en tensión y concentrados en su objetivo de no perderla.
6. La felicidad parece estar en medio de ninguna parte caminando con una marcha rítmica.
7. Soñé que era feliz sin temer detenerme a descansar porque pensara que era peligroso.
8. La felicidad es serenamente autosuficiente.
9. Como todos los escritores me paso la vida siguiendo el camino a ninguna parte en busca de la felicidad. Es una de las más provechosas maneras de perder el tiempo.
10. Qué fácil ser brillante si la felicidad es llevar unos zapatos raídos y un traje negro raído.
11. A nada más teme la felicidad que a nuestras melancolías.
12. En el jardín de la literatura la felicidad flota en una bruma nebulosa y platónica.
13. Con la excepción de los niños, la felicidad es como encontrarse en lo alto de un rascacielos y tener que bajar por la fachada usando una estrecha escalera de incendios. Nos aterroriza las más de las veces. Nos es imposible.
14. En un teatro, si miramos a la sala, se encuentra vacía, como público solo la felicidad.
15. Abro Henry y June, de Anaïs Nin, que me acaban de regalar, y con lo primero que me encuentro es con este aforismo: “Vivir enteramente en el presente, posponer todo lo demás”.
16. No conviene pasarse de dosis de felicidad. También podemos enfermar de ella.
17. Vemos moverse a la felicidad como a los montes Green, parafraseando a Hemingway en su saco de dormir.
18. La felicidad es dar lustre a los impulsos, ver lo que hay alrededor con una mirada aguda, hablar de todo, incluso de lo que de verdad importa.
19. Hay quien no quiere ser feliz porque, ¿a quién podrán acudir a quejarse?
20. La felicidad continúa siendo para algunos la figura que nos salva, el sabio ideal.
21. Vivir algunas horas entre paréntesis es conseguir ser feliz y que el mundo no conspire para hacernos bajar la cabeza.
22. Los argumentos de la felicidad convierten un lugar viejo en una casa nueva.
23. Mantened los ojos abiertos a una felicidad que vaya vestida de esmoquin, nunca empiece a enfadarse. Con ella el espectáculo tendrá todo de agradable.
24. La felicidad aprovechó para mirarme casi sin verme, y luego me obsequió con una media sonrisa torcida.
25. Una exigente criba en cualquier libro nos lleva a vivir en el paraíso brillante de la felicidad.
26. Los muros de la cárcel se destruyen con el puñal de la felicidad.
27. ¿No te aburres? Escribe una carta desesperadamente solitaria a la felicidad.