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Novela

Elena Garro: Los recuerdos del porvenir

domingo 09 de agosto de 2020, 21:43h
Elena Garro: Los recuerdos del porvenir

Durante el mes de agosto, Los Lunes de El Imparcial recuperan algunas de las críticas de libros destacados. Alfaguara. Barcelona, 2019. 304 páginas. 18,90 €. Libro electrónico: 14,99 €. Feliz recuperación de la primera novela de Elena Garro. Una lectura que nos descubre a una excelente narradora, más allá de su vida personal, marcada por la conflictiva relación amorosa con Octavio Paz. Por Ángela Pérez

Entre las parejas formadas por escritores se encuentra la compuesta por Octavio Paz (Ciudad de México, 1914-1998) y Elena Garro (Puebla, 1916-Cuernavaca, Morelos, 1998), que muestra hasta el extremo el carácter conflictivo que suele marcar este tipo de relaciones: “Yo vivo contra él, estudié contra él, hablé contra él, tuve amantes contra él, escribí contra él y defendí a los indios contra él, escribí política contra él, en fin, todo, todo, todo lo que soy contra él. En la vida no tienes más que un enemigo y con eso basta. Y mi enemigo es Paz”, confesó Elena Garro. Se conocieron muy jóvenes en la Universidad Autónoma de México (UNAM) y tras dos años de noviazgo se casaron el 24 de mayo de 1937. Tuvieron una hija, Elena Paz Garro -que en la batalla tomó partido por su madre-, y su matrimonio duró hasta 1959, momento en el que se divorciaron.

Muchas cosas les separaban, como ya se puso de manifiesto en esa suerte de curioso viaje de novios que realizaron a España, tras ser invitado Octavio Paz por Pablo Neruda y Rafael Alberti al II Congreso de Escritores Antifascistas, que se celebró en Valencia en julio de 1937. En su estancia tomó abundantes notas, y tiempo después escribiría Memorias de España 1937 (1997), un extraordinario testimonio que desmitifica una reunión ensalzada por otros hasta el infinito por intereses torticeros. En él, entre otras cosas, leemos: “Iba a un Congreso de Intelectuales Antifascistas, aunque yo no era antinada, ni intelectual tampoco”. Elena Garro fue una mujer polémica que no rehuyó, sino todo lo contrario, los asuntos espinosos, como cuando tras los trágicos sucesos de la matanza de Tlatelolco, acaecida el 2 de octubre de 1968 en la Plaza de las Tres Culturas de la Ciudad de México, denunció: “Yo culpo a los intelectuales de cuanto ha ocurrido. Esos intelectuales de extrema izquierda que lanzaron a los jóvenes estudiantes a una loca aventura que ha costado vidas y provocado dolor en muchos hogares mexicanos. Ahora como cobardes, esos intelectuales se esconden... Son los catedráticos e intelectuales izquierdistas los que los embarcaron en la peligrosa empresa y luego los traicionaron. Que den la cara ahora. No se atreven. Son unos cobardes”.

Sin duda, su controvertida existencia y su tormentosa relación con Octavio Paz han provocado que su obra literaria en sí misma quedara un tanto oscurecida, o que se recurriera a su vida personal para promocionar sus libros de manera ciertamente desafortunada. Así sucedió cuando en 2016, coincidiendo con el primer centenario del nacimiento de Elena Garro, una editorial publicó su novela Reencuentro de personajes con la siguiente faja: “Mujer de Octavio Paz, amante de Bioy Casares, inspiradora de García Márquez y admiradora de Borges”. Una faja que, tras el revuelo causado, se vio obligada a retirar.

Ahora se nos ofrece una excelente oportunidad para valorar a Elena Garro como escritora, gracias a la recuperación de su primera novela, Los recuerdos del porvenir, en una cuidada edición que incluye un plus de textos a cargo de cinco destacadas escritoras de hoy: la argentina Gabriela Cabezón Cámara, la chilena Isabel Mellado, la mexicana Guadalupe Nettel, la colombiana Carolina Sanín y la española Lara Moreno. Comentarios que establecen un sugerente diálogo con la obra y su autora.

En ocasiones se considera a Elena Garro como precursora del realismo mágico, algo con lo que, no sin razón, ella no estaba de acuerdo. Porque si bien existen ciertos elementos de esta corriente -que Garro juzgaba como un mero recurso comercial-, Los recuerdos del porvenir, que estuvo a punto de quemarse y que su hija salvó del fuego, traspasa las etiquetas para ser una excelente narración que, más que de una novelista principiante, da la impresión de provenir de una pluma veterana.

Publicada originariamente en 1963, ese mismo año se alzó con el premio Xavier Villaurrutia, nos lleva hasta el pueblo de Ixtepec, en la convulsa etapa postrevolucionaria, en el momento de la conocida como Guerra Cristera (1926-1928), y cuando Ixtepec sufre el cruel dominio del general Francisco Rojas -trama desarrollada en la primera parte de la novela-, que, finalmente, como vemos en la segunda parte, entrará en decadencia.

Cruce de historia colectiva e historias individuales, con logrados personajes, como el de Isabel Moncadala voz narradora es la del propio pueblo de Ixtepec: “Estoy y estuve en muchos ojos. Yo solo soy memoria y la memoria que de mí se tenga. Desde esta altura me contemplo: grande, tendido en un valle seco. Me rodean unas montañas espinosas y unas llanuras amarillas pobladas de coyotes”.

Los recuerdos del porvenir, reverso en cierta forma de la historia oficial de la Revolución mexicana, aborda el abuso de poder, la injusticia, y la violencia contra las mujeres, asuntos, por desgracia, de perenne actualidad.

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