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TRIBUNALES

Torra descarta el adelanto electoral y espera su inhabilitación

El presidente de la Generalidad, Quim Torra, a su salida del Tribunal Supremo este jueves en Madrid.
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El presidente de la Generalidad, Quim Torra, a su salida del Tribunal Supremo este jueves en Madrid. (Foto: EFE)
jueves 17 de septiembre de 2020, 14:59h

No habrá adelanto electoral en Cataluña, al menos por el momento. El presidente de la Generalidad, Quim Torra, ha anunciado que descarta convocar elecciones anticipadas, mientras el Tribunal Supremo decide si le inhabilita, y ha advertido que si esto sucede el único "culpable" de "paralizar" la administración catalana en plena pandemia será el Estado.

"Si el Estado español llega al punto de la irresponsabilidad más absoluta inhabilitándome, solo habrá un culpable: él. No seré yo quien en este momento tan crítico para el país lo aboque a una carrera electoral irresponsable que paralizaría la administración en Cataluña", ha dicho en una declaración institucional en el Centre Cultural Blanquerna, en Madrid.

El presidente catalán ha hecho esta intervención al término de la vista en la que el Supremo ha revisado su condena a inhabilitación por haber desobedecido al no retirar a tiempo una pancarta a favor de los "presos y exiliados" en período electoral. "Estamos ante una actuación judicial absolutamente desproporcionada y carente de cualquier sentido de justicia", ha deplorado Torra, que ha precisado que el Supremo aún está a tiempo de "corregir" un proceso judicial "aberrante y esperpéntico". Hasta que llegue la decisión, ha destacado, seguirá al frente de la Generalidad para combatir los estragos de la pandemia de la COVID-19, "hasta el último segundo", porque es su "deber como president".

Para Torra, su eventual inhabilitación constituiría "un castigo a todo un país en medio de una pandemia" porque se provocaría la caída del Govern. "¿Sabe alguien si ha pasado algo parecido en una democracia europea? Si esto pasa, la responsabilidad será única y exclusivamente del Estado español, obcecado con su particular venganza contra el anhelo democrático de Cataluña", ha advertido.

Y ha agregado: "Tengo la impresión de que una pancarta pidiendo la libertad de los presos políticos y el retorno de los exiliados es mucho más importante para el Estado español que la lucha de un President y su gobierno contra la pandemia y la crisis económica más grande de los últimos años. Ciertamente, cada cual tiene su orden de prioridades. Así es como quieren a una Catalunya que pretenden esclava".

A la espera de la decisión del Supremo

El Tribunal Supremo ha iniciado poco después de las 12.00 horas la vista que revisará la inhabilitación de Torra por desoír la orden de la Junta Electoral Central (JEC) que le obligaba a retirar las pancartas de apoyo a los presos del "procés" de los edificios públicos, así como los lazos amarillos.

El presidente catalán, que sigue la vista desde los bancos del público puesto que no intervendrá en la vista, ha llegado sobre las 11:30 horas a la plaza de la Villa de París de Madrid, donde se encuentra la sede del Supremo, donde le ha recibido el jefe de protocolo del Alto Tribunal.

A su llegada le esperaban, en muestra de apoyo, el vicepresidente del Govern, Pere Aragonès; los portavoces en el Congreso de los Diputados de JxCat y ERC, Laura Borràs y Gabriel Rufián; diputados como Antoni Castellà (Demòcrates), Sergi Miquel (PDeCAT) y Albert Botran (CUP), y los líderes de las entidades independentistas Òmnium Cultural y Asamblea Nacional Catalana (ANC), Marcel Mauri y Elisenda Paluzie, respectivamente.

En la vista, han intervenido la fiscal Pilar Fernández y los letrados de la defensa y de la acusación popular ejercida por Vox, quienes han expuesto sus argumentos en relación con el recurso que presentó Torra contra su condena a inhabilitación, en el que invoca que mantuvo la pancarta en ejercicio de su derecho a la libertad de expresión.

El 19 de diciembre de 2019, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) condenó a Torra a año y medio de inhabilitación por un delito de desobediencia por no retirar símbolos que la Junta Electoral Central consideraba partidistas, como los lazos amarillos, en período electoral. Al no ser firme, la sentencia no se ha ejecutado todavía y será el Supremo el que tenga la última palabra sobre la inhabilitación, aunque la sala no tiene previsto notificar su resolución tras la vista de este jueves.

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