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TENIS

Masters Roma. Nadal pierde en el Foro Itálico por vez primera desde 2017

Masters Roma. Nadal pierde en el Foro Itálico por vez primera desde 2017
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sábado 19 de septiembre de 2020, 23:40h
Schwartzman eliminó con solvencia al jugador español en los cuartos de final.

Rafa Nadal se tomó con un reto mayúsculo poder regresar a la tierra batida del Masters 1.000 de Roma con un rendimiento físico y de juego digno de su estatus de referente mundial. A pesar de no haber competido en 200 días, desde que ganara el Torneo de Acapulco el 1 de marzo, el balear logró su objetivo en sus dos primeros duelos en territorio italiano. Abrasó en su debut a Pablo Carreño y de inmediato pasó por encima del serbio Dusan Lajovic. Él mismo proclamó que había cumplido el mencionado objetivo.

Este sábado le tocó medirse y examinarse ante el argentino Diego Schwartzman, 15º mejor tenista del ránking de la ATP. Un especialista en este terreno que iba a ponerle las cosas mucho más complicadas al español. El 'Peque', de hecho, arribó a esta cita muy motivado ya que nunca había logrado derrotar a la leyenda manacorí. En sus nueve enfrentamientos precedentes nunca llegó a la orilla y perdió todos. Así que entendió que esta era la oportunidad idílica para reivindicarse. Y lo hizo.

El jugador americano superó y sorprendió al mejor deportista español de la historia. Le ganó por 6-2 y 7-5, en un esfuerzo que se estiraría hasta las dos horas y tres minutos. El favorito quedó sin respuestas y se despidió de un torneo que ha usado como preparación para su inminente participación en Roland Garros. Cediendo por vez primera en el Foro Itálico desde los cuartos de final de 2017. Precisamente, la misma ronda que ha supuesto su frontera en esta edición.

El relato de lo acontecido encuentra a Schwartzman aplicando un resto muy agresivo y ambicioso. A partir de ahí se afianzaría en los peloteos desde el fondo de la pista, apoyado también en un revés portentoso. Todo ello mezclaría con las dudas del balear en la gestión de su servicio, dejándose en el camino de su puesta en escena un total de 30 errores no forzados. Cifra impropia de su legado pero comprensible tras seis meses parado.

A pesar de todo, Rafael quiso golpear primero y se mostró muy solvente en sus dos primeros turnos de saque. Eso sí, con celeridad se descubriría como un espejismo y sufrió dos breaks consecutivos que allanaron la comodidad del argentino, en determinada senda hacia el 6-2 con el que avisó. En ese punto, el español debía exhibir su consabida reacción orgullosa y rebosante de jerarquía. Lo intentó, igualó la relación de fuerzas, mas no bastó.

Firmaría un discreto 43% de primeros saques y padeció hasta tres roturas consecutivas de su servicio en la segunda manga. Sin embargo, trabajó para cosechar dos breaks y volver a estar en partido, luciendo un ejercicio agónico más reconocible. En todo caso, el americano, que siempre fue más consistente en la cancha, zanjaría el encuentro en la primera bola de partido de la que dispuso. Y se desahogó en la celebración: era su primera victoria ante Nadal siete años después de su primer duelo con el Rey de la tierra batida.

Ahora tendrá por delante, en semifinales, al canadiense Denis Shapovalov. Este tenista, número 14º del planeta, doblegó al búlgaro Grigor Dimitrov con un 6-2, 3-6 y 6-2 que sigue apuntalando su crecimiento (sólo tiene 21 años). En el otro lado del cuadro, en la otra semifinal, se medirán Novak Djokovic y el noruego Casper Ruud. De estos enfrentamientos saldrá el heredero del trono romano que ha dejado vacante Nadal (campeón de las ediciones de 2018 y 2019).

"Ha sido una mala noche, contra un rival que juega muy bien, así que felicidades y mérito para él y para mí demérito por no haber hecho las cosas lo suficientemente bien", analizó el nueve veces campeón en la capital transalpina, al acabar su partido. "Él ha jugado un gran partido y yo no. Es de los mejores del mundo y cuando juegas contra estos jugadores, si no juegas a tu nivel lo normal es perder y es lo que ha sucedido", añadió.

Y se despidió compartiendo esta lectura: "Lo que pasa es que si pierdes tres veces consecutivas el saque a estos niveles es imposible. Las condiciones eran más pesadas que los días previos, la pelota no corría tanto como en los días previos. Yo llevaba muchos meses sin competir, sin tener esa capacidad automática de adaptación a las condiciones. Quizás me haga falta competir y jugar puntos muy largos, son cosas que uno necesita ir cogiendo". A una semana de empezar el Grand Slam francés.

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