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TENIS

Masters Roma. Muguruza pierde ante Halep en las puertas de la final

Masters Roma. Muguruza pierde ante Halep en las puertas de la final
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domingo 20 de septiembre de 2020, 23:47h
La jugadora rumana consiguió su decimotercera victoria consectutiva ante una tenista española guerrera.

Garbiñe Muguruza volvió a jugar tras el parón provocado por el coronavirus el 1 de septiembre. Ese día debutó con victoria en el US Open, pero en la segunda ronda fue eliminada por Pironkova. La jugadora española había pagado los meses de inactividad y de falta de competición, y tuvo que hacer las maletas con una sensación de decepción palpable. Así que hubo de resetear su mente para afrontar con garantías la temporada de tierra batida.

Ese intervalo comenzó con el Torneo de Roma. Y en la cita italiana la caraqueña ha desplegado, con cierta consistencia, las virtudes del crecimiento que a comienzos de 2020 le valieron para competir en la final del Abierto de Australia. En el Foro Itálico se deshizo la tenista de 26 años de las estadounidenses Sloan Stephens y Coco Gauff, de la británica Joanna Konta y, por último, de la bielorrusa Victoria Azarenka. Este último envite resultaría el más exigente.

Arribó a las semifinales italianas por tercera vez en su trayectoria deportiva Garbiñe, toda vez que mezcló su clase, fuerza mental y poderío físico para sobreponerse a las rondas previas. Y en el elitista peldaño al que se subió este domingo aguardaba Simona Halep. La rumana viajaba en una inercia de doce victorias consecutivas (con títulos en Doha y Praga), con lo que el acceso a la final se encarecería sobremanera.

Muguruza, con todo, comenzó el envite con valentía pero sin tino en la gestión de su servicio. Concedió nada menos que tres breaks en un set inicial que perdería por 6-3 en cuarenta minutos. Otra vez se constreñía a reaccionar la hispano-venezolana, a sacar su característica garra orgullosa. Debía demostrar el motivo por el que ha sido la única capaz de tumbar a la tenista de Costanza en este curso.

La española sufrió problemas físicos y pidió asistencia médica antes del comenzar la segunda manga. Se fue a los vestuarios y seis minutos después volvió con un vistoso vendaje colocado en el muslo izquierdo. Con la disputa de Roland Garros a la vuelta de la esquina debía decidir arriesgarse a padecer un infortunio muscular del todo inoportuno o contemporizar. Sobre la tierra transalpina, eligió jugársela en busca de su primera final en Roma.

Y la ganadora de siete títulos en su carrera, entre ellos un Roland Garros y un Wimbledon, se remangó para remontar. Como contra Azarenka este sábado. O incluso peor, pues perdió su saque de nuevo y se colocó con un 2-4 desfavorable que encarrilaba el triunfo rumano por la vía rápida. Ahí, con toda la presión en contra, emergió la jerarquía de Garbiñe para apuntarse cuatro juegos consecutivos y firmar las tablas (4-6). La tercera manga decidiría.

Mas, sus problemas en el servicio, sistemáticos en estos días, mutilarían su renacimiento triunfal. Muguruza llegó a ceder cuatro breaks en el momento clave y finalizó su actuación con dos dobles faltas encadenadas (6-4). Le falló la concentración y el físico y quedó apeada ante una Halep rocosa, que se pedirá por el trofeo ante la ganadora del derbi checo entre Karolina Pliskova y Marketa Vondrousova.

"Mi objetivo era competir en Roma, obviamente quería ganar, pero he jugado buenos partidos, contra grandes rivales y tengo muchas cosas positivas que llevarme. Ahora, me toca descansar y recuperarme. Jugué partidos, hice buenas victorias así que comparado con el Abierto de Estados Unidos, seguro (que me siento mejor)", comentó tras el desenlace la jugadora española.

Añadió lo siguiente: "Fue una batalla dura, como esperaba. Hoy físicamente me costó. Era mi cuarto partido en poco tiempo y lo noté. Desde el comienzo sabía que me costaría, porque no tenía frescura como quería. Pero le obligué (a Halep) a pasar por momentos complicados. Me costaba correr, mi cuerpo no estaba muy bien. Al comienzo noté un poco de dolor en mi muslo izquierdo".

"He tenido un cuadro difícil y he podido vencer a rivales difíciles, es lo que quería en Roma, jugar buenos partidos a buen nivel", analizó, antes de despedirse asegurando esto: "Lo más inmediato es volver a Ginebra, a mi casa. Ahora es importante la recuperación, volver a una cierta normalidad. Jugar en una burbuja es difícil. Voy a aprovechar dos o tres días de vida un poco más normal para recargar pilas y prepararme para otra burbuja en París, que va a ser aún más larga". "En dos o tres días" se centrará en Roland Garros.

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