"Un libro lleno de libertad después de 13 años en política". El expresidente de Cs Albert Rivera ha presentado este martes 'Un ciudadano libre' (Espasa), el libro “más libre” que ha escrito, dice, porque lo ha hecho “desde la distancia” y en el que cuenta, en un repaso a sus experiencias vividas y no contadas, su adiós a la política.
Reflexiona también sobre el pasado, el presente y el futuro de España, y relata, por ejemplo, cómo pasó “de casi tocar el cielo a dimitir en 12 horas”. Pero lo ha escrito, explicaba en la Casa de América de Madrid, con todas las medidas de seguridad que la pandemia de la covid exige, porque era para él "una necesidad personal y humana", porque se lo debía a "los más de cuatro millones de personas que confiaron en él" depositando su voto y porque quiere que sus aprendizajes sirvan para los que hoy están en la primera línea política.
Al respecto de la situación actual, Rivera ha asegurado que “este país necesita más pactos de Estado y menos trincheras”, pero descarta volver a la primera línea política, aunque no oculta que tiene inquietudes y procurará que España tenga “una sociedad civil fuerte”. Ha insistido el exresponsable de Cs en la idea de las trincheras como reflejo de cómo se entiende hoy la política: "Hay que abandonar las trincheras de las dos Españas"
Precisamente, sobre su salida de la política, explica que después de las elecciones de abril de 2019 y antes de las de noviembre tenía claro que su ambición como líder de un partido que casi adelanta al PP con 57 escaños como tercera fuerza en España era ser el inquilino de la Moncloa: “O llego a la Presidencia del Gobierno en las siguientes o me marcho”. Como ha reconocido, "no supe desenmascarar la estrategia de Sánchez".
Pero ha reconocido que Ciudadanos cometió dos grandes errores que le llevarían a la debacle electoral del 10N y que dejó a su partido con solo diez escaños: “No desenmascarar la estrategia que Pedro Sánchez tenía ya tomada en julio para repetir las elecciones”. Por otra parte, segundo error, plantear un pacto de Estado con el PP y el PSOE para evitar la repetición de elecciones: “Acabé muerto con esa bandera blanca en medio de una batalla”.
Rivera lamenta no haber desenmascarado antes a Sánchez: “Me dijo que quería un gobierno con Podemos, que era su socio preferente, y con los nacionalistas del PNV y Bildu en Navarra”. Ha dejado claro que “lo que hace este Gobierno no es bueno para España, pero es bueno para Sánchez” y ha reconocido que él no está hecho de esa pasta: “Quizá por ello he llegado donde he llegado”.
El exlíder de Cs no ha querido hacer comentarios sobre su sucesora en el partido, Inés Arrimadas, a la que desea “lo mejor”, insistiendo en que si no le gustaba que le dijeran lo que tenía que hacer cuando era el presidente no puede hacer eso ahora: “A mí no se me ocurre decir a nadie lo que tiene que hacer. Sería muy injusto que yo se lo hiciera a mis compañeros”.