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Argentina y Brasil: distintas políticas energéticas

lunes 25 de agosto de 2008, 23:29h
Argentina y Brasil implementan políticas energéticas muy distintas que naturalmente arrojan muy diferentes resultados. Comencemos por señalar que en todos los bienes energéticos los brasileños pagan siempre mucho más que los argentinos... Por ejemplo la nafta casi el doble, el gas 30 veces más y la electricidad familiar 6 veces más. Aquí surge una pregunta obvia: si dos políticas energéticas son tan distintas, ¿cual es más conveniente para el bienestar de la población? La política argentina parece ser superior a la brasileña porque maximiza el bienestar presente de la población, pero como advierte el sabio refrán no sea cosa que sea “pan para hoy pero hambre para mañana...”. Por esta razón echaremos una mirada a lo que viene ocurriendo en los últimos años con la producción energética en Argentina y Brasil. En el caso del petróleo Argentina ahora produce un 30 por ciento menos que hace una década, el valor bruto de esta pérdida productiva alcanza a los 10.000 millones de dólares anuales. Más preocupante es que las reservas ya mermaron en un 15 por ciento, lo cual equivale a 2 años completos de producción, es decir una descapitalización de recursos en el orden de los 50.000 millones de dólares. El caso de Brasil es diferente, ya que en la última década duplica su producción de petróleo y además incrementa sus reservas en casi un 80 por ciento, lo cual equivale a nada menos que 620.000 millones de dólares de aumento futuro de exportaciones o ahorro de importaciones, ya que estas reservas adicionales pueden satisfacer nada menos que 9 años de consumo total de petróleo en Brasil.

Cuando analizamos lo que ocurre con las reservas de gas el panorama tampoco es favorable para Argentina en comparación con Brasil. Esto es preocupante porque el gas es mucho más importante para todas las actividades en Argentina que en Brasil. El gas satisface algo más de la mitad del consumo argentino de energía, mientras que en Brasil apenas alcanza a cubrir el 8 por ciento, ya que una fracción significativa del consumo energético corresponde a la hidroelectricidad y al etanol. Así todo, Brasil cuida mejor sus reservas gasíferas. En esta década Argentina disminuyo en un 43 por ciento de las reservas de gas, lo cual equivale a la producción acumulada de 7 años. La valorización de esta merma de reservas se ubica en alrededor de 150.000 millones de dólares. Si consideramos la reducción total de las reservas de hidrocarburos tenemos en consecuencia una merma de 200.000 millones de dólares, equivalentes a las exportaciones totales de Argentina por casi 3 años. La política energética del Brasil tiende a fortalecer la ecuación energética y maximizar la movilización de los recursos geológicos propios, consolidando así su independencia energética en una era global caracterizada por conflictos geopolíticos en torno al control de los recursos naturales, cuya expresión concreta son los altos precios de los minerales e hidrocarburos. Es así como ya hemos visto que Brasil en los últimos años aumenta sus reservas de petróleo, pero también las de gas en un 65 por ciento. El constante esfuerzo exploratorio del Brasil capitaliza de esta manera un monto total en el orden de los 680.000 millones de dólares. La política argentina apunta a maximizar el bienestar presente, sobre todo el de los más ricos quienes son más intensivos en el consumo de energía, sin preguntar acerca del futuro. Como esta política carece de proyección temporal, se agota en el corto plazo “consumiendo el capital” acumulado en el pasado en forma de recursos naturales que eran abundantes ayer (cuando el petróleo era barato) y serán escasos mañana (cuando será caro). Argentina no sufre una maldición geológica, sino que desalienta la genuina exploración, ya que no tiene reglas claras, estables y previsibles. Por eso es probable que las siderales diferencias de precios entre estos dos países vecinos se acorten en los próximos años, lamentablemente no por una racional decisión con vocación de futuro desarrollo, sino porque estas diferencias no podrán perdurar al perder Argentina el autoabastecimiento en petróleo y gas y convertirse en importador de energía.

Alieto Guadagni

Economista

ALIETO GUADAGNI es economista graduado en la Universidad Nacional de Buenos Aires, con estudios de postgrado en la Universidad de Chile y Doctorado en la Universidad de California (Berkeley)

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