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Hasta Ronald Koeman da palos a Bartomeu por su gestión en el Barcelona

Hasta Ronald Koeman da palos a Bartomeu por su gestión en el Barcelona
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sábado 26 de septiembre de 2020, 20:41h
El entrenador ha negado "ser el malo" en la salida de Luis Suárez y ha apuntado al palco.

Ronald Koeman sabe que para cumplir su contrato, también con la directiva entrante, debe mantener cierta independencia con respecto a Josep Maria Bartomeu en estos meses. Hasta la convocatoria de elecciones, que tendrá lugar en marzo, el neerlandés ha de sacar adelante el nuevo proyecto azulgrana. Una obra que no ha resultado tan revolucionaria como se prometió desde la directiva. Sólo Arturo Vidal, Semedo y Luis Suárez han salido, este último señalado como cabeza de turco por el 2-8 del Bayern.

Las dudas sobre la continuidad de Lionel Messi acabaron por condicionar todo lo relativo a la planificación de la plantilla, con el escaso margen de maniobra que dejaba el calendario en pleno coronavirus. El argentino se quedó, finalmente, pero a la permanencia de su calidad en el equipo se suma la del problema con la masa salarial en el club. Dificultando la adquisición de algunas de las piezas, todas de los Países Bajos, que había pedido el técnico recién contratado.

Ese es el encuadre en el que se tiene que manejan Koeman. Un preparador que como jugador fue un mito en el Barça y como estratega sólo ha brillado en su tierra -con el Ajax, el PSV y la selección nacional-. En Valencia todavía se recuerda el método que usó para gestionar un entuerto semejante al aceptado cuando firmó en el Camp Nou. Debía ejecutar la transición de la plantilla ganadora de dos Ligas y que rozó la gloria en la Liga de Campeones para abrir paso a una nueva etapa valencianista. Lo que hizo fue comunicar que no contaba con Cañizares, Angulo y Albelda. Tres de los iconos de la institución. Y hubo de competir con 21 piezas en su camarín todo el curso.

Lo drástico de aquel movimiento -que finalizó con su despido seis meses después de ser contratado- ha provocado que los analistas azulgranas hayan interpretado que ha aplicado ese mismo modus operandi con Luis Suárez. Con la famosa llamada telefónica de menos de dos minutos en la que le dijo al uruguayo que se buscara equipo. Es por eso que este sábado, en plena resaca de la masiva muestra de apoyo al charrúa de algunos de los que han sido sus compañeros -entre ellos, Messi-, Koeman se ha lavado las manos y ha apuntado hacia el palco.

"No fue solo una decisión mía, sino también del club. Parece que yo he sido el malo de la película en el tema de Luis Suárez. Después de la llamada para anunciarle la decisión, he demostrado respeto por el jugador y por la persona que es y él ha entrenado al máximo desde el primer día. Además, le dije a Suárez y al club que, si se quedaba sería uno más de la plantilla", arguyó en la previa del debut liguero ante el Villarreal.

Le fue puesta sobre la mesa, precisamente, la despedida pública que el seis veces Balón de Oro le dedicó a su amigo íntimo. Dejando un palo para Bartomeu y su junta directiva. "Es normal que un jugador esté triste cuando un amigo suyo se marcha del club después de haber compartido unos años juntos. Es parte del fútbol. Pero lo importante es cómo se ha comportado Messi en los entrenamientos y en los partidos", señaló.

"Ha sido un ejemplo, y en los entrenamientos está con muchas ganas. No tengo ninguna duda sobre él en este sentido", remarcó sobre el genio argentino. Lejos queda ya aquel "no sé si tengo que convencer a Messi" de que se quede, cuando presidencia y capitán estaban en plena disputa y Koeman acababa de aterrizar en Can Barça. El viento sopla en otra dirección y el entrenador parecería haberlo comprendido a la perfección.

Tanta ha sido su adaptación al medio que también regateó cuando le preguntaron por su decisión de no contar con Riqui Puig, la joya de la corona de la Masía junto a Ansu Fati. Hace semanas se publicó que el técnico le comentó al canterano que se buscara un destino y un amplio sector de los aficionados azulgranas estallaron. Enmarcando esta decisión en al política que ha venido dibujando la directiva actual: usando a la cantera como elementos para hacer caja y no para defender los colores del club catalán.

"Riqui Puig tiene mucha competencia en su posición pero es mentira que no cuente con él. De hecho está en la lista de convocados para jugar contra el Villarreal", se defendió el neerlandés, que también alegó que "los jugadores jóvenes tienen que jugar partidos, sea en el primer equipo, en el filial o cedidos en otros conjuntos". "Es lo mismo que sucede en el caso de Carles Aleñá", apostilló.

Por último, el estratega se pronunció sobre la posibilidad de la contratación de nuevos jugadores. Sobre todo, delanteros, ante la marcha de Suárez. "Nada está descartado, pero solo hablo de los jugadores que están. Un equipo como el Barcelona siempre está viendo otros jugadores para mejorar la plantilla, como en otras temporadas. De todas maneras, quedan dos semanas para que puedan llegar jugadores y para que haya alguna salida más", resumió. Esquivando mencionar a Memphis Depay o Lautaro Martínez.

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