Este miércoles entra en vigor el confinamiento en varios municipios de Castilla y León y Andalucía, entre los que destacan los cierres de León, Palencia y Linares. En Galicia, la Xunta anunció que el jueves se ejecutará la misma decisión en los municipios de Ourense y Bardabás.
El del municipio andaluz, con una incidencia de más de 1.000 positivos por PCR en los últimos 14 días, comenzará a las 08.00 horas del miércoles y se prolongará durante al menos 10 días, según la orden publicada este martes por la Junta. Linares, con unos 57.000 habitantes, se suma a la localidad sevillana de Casariche, que fue confinada el 30 de septiembre durante catorce días.
Próximamente, también estará en la misma situación Almodóvar del Río (Córdoba), según ha informado el gobierno andaluz (presidido por el popular Juanma Moreno), que también ha acordado empezar esta semana tests en catorce municipios: Turre en Almería; Bornos en Cádiz; Palma del Río, en Córdoba; Zafarraya, Alfacar e Iznalloz en Granada; Jabalquinto, Siles y Santo Tomé en Jaén; Aguadulce, Badolatosa, Martín de la Jara, Écija y Peñaflor en Sevilla.
Desde medianoche se cierran perimetralmente León, Palencia y del municipio de San Andrés de Rabanedo, tras superar la incidencia acumulada de 500 casos por 100.000 habitantes, según acordó este lunes la Junta de Castilla y León, que tendrá entonces bajo restricciones a unos 300.000 ciudadanos por la propagación del virus en la región (gobernada por PP y Cs).
Además, Ourense y Barbadás estarán de nuevo bajo un confinamiento perimetral desde la madrugada del jueves después de que la Xunta de Galicia anunciara a primera hora de la noche que solo se podrán realizar desplazamientos por motivos laborales, educativos o de salud.
Esta decisión, avalada por el comité de expertos que asesora a la Xunta en la gestión de la pandemia y que se ha reunido este martes, se produce después de que Ourense haya registrado 88 nuevos contagios por covid-19 en las últimas 24 horas, la tasa más alta en toda la Comunidad.
Entre las nuevas medidas adoptadas para contener la segunda ola de la pandemia, se ha acordado prohibir las reuniones de personas no convivientes en los ayuntamientos de Barbadás, Verín, O Barco de Valdeorras, así como en la comarca de O Carballiño, al igual que había hecho en Ourense.