En una comparecencia ante la prensa la presidenta de la Comisión Europea ha dicho recientemente sobre el Brexit lo siguiente, y no ha dicho más porque no se la podía preguntar:
“Hemos invitado a nuestros amigos británicos a eliminar las partes problemáticas de su proyecto de ley de mercado interior para finales de Septiembre. Ese proyecto, por su propia naturaleza, es una infracción de la obligación de buena fe establecida en el artículo 5º del Acuerdo de Retirada. Además, si se adoptase como tal, estaría en total contradicción con el protocolo sobre Irlanda / Irlanda del Norte. La Comisión ha decidido mandar una carta formal de aviso al gobierno del Reino Unido, que es el primer paso de un procedimiento de infracción, en la que se le invita a enviar sus observaciones en el plazo de un mes.”
Según el artículo 258º del Tratado de la Unión: “Si la Comisión considera que un estado ha dejado de cumplir sus obligaciones bajo el Tratado, manda una opinión razonada tras dar al estado afectado la oportunidad de presentar una observación. Si el estado afectado no cumple con la opinión en el plazo fijado por la Comisión, ésta llevará el asunto ante el Tribunal de Justicia de la Unión.”
De acuerdo con el artículo 5º del Acuerdo de Retirada: “La Unión y el Reino Unido, con pleno respeto mutuo y de buena fe, se asistirán mutuamente en el cumplimiento de las tareas derivadas del presente Acuerdo. Adoptarán todas las medidas apropiadas, tanto de índole general como particular, para asegurar el cumplimiento de las obligaciones derivadas del presente Acuerdo y se abstendrán de toda medida que pueda poner en peligro la consecución de los objetivos del presente Acuerdo. El artículo no afecta a la aplicación del principio de cooperación leal.”
El artículo 4º del Tratado de la Unión dice a continuación que: “Conforme al principio de cooperación leal, la Unión y los Estados miembros se respetarán y asistirán mutuamente en el cumplimiento de las misiones derivadas de los Tratados. Los Estados adoptarán todas las medidas generales o particulares apropiadas para asegurar el cumplimiento de las obligaciones derivadas de los Tratados o resultantes de los actos de las instituciones de la Unión. Los Estados ayudarán a la Unión en el cumplimiento de su misión y se abstendrán de toda medida que pueda poner en peligro la consecución de los objetivos de la Unión.”
Hasta aquí la buena fe y la legalidad, veamos ahora cómo funciona esto en la realidad:
En inglés tienen la expresión “to make one´s bones” que significa ganarse uno una posición de respeto en el mundo, hacer algo que le haga a uno ser alguien en quien se pueda confiar. “Hacerse los huesos” hace referencia a efectuar una prueba aunque no de resiliencia, que es ahora la preferencia en la competencia de la Unión Europea, sino de todo lo contrario, de dureza, de virilidad, y eso es equivalente a establecer legalmente una relación de buena fe y cooperación leal.
Metiendo un pleito a un estado miembro que se acaba de marchar, la Comisión Europea, que acaba de llegar, se hace un nombre, y el Reino Unido, desafiando a la Unión se hace, a su vez, también respetar en su nueva posición independiente internacional. Y ante la cuestión ahora de decidir entre el ser y el no ser, lo mejor parece recurrir a los consejos de Polonio a Laertes en Hamlet. Acto I. escena 3.
“Une tu alma con vínculos de acero a aquellos que te han demostrado su amistad… Huye siempre de mezclarte en disputas, pero una vez metido en ellas, obra de manera que tu contrario te tema… Y, sobre todo, sé fiel contigo mismo y de eso seguirá, como la noche al día, que no podrás ser falso con los demás”.