www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

CICLISMO

Tour de Flandes. Alaphilippe se estrella con una moto y Van der Poel emula a su padre

Tour de Flandes. Alaphilippe se estrella con una moto y Van der Poel emula a su padre
Ampliar
(Foto: Twitter: @FlandersClassic)
domingo 18 de octubre de 2020, 23:19h
Gran victoria del corredor neerlandés, que se impuso en la foto-finish a Van Aert.

Este domingo se celebró el último "monumento" de una temporada ciclista marcada por el impacto del coronavirus. Las carreteras que recorren el Tour de Flandes se engalanaron, además, para acoger un hito histórico. Y es que venció Mathieu van der Poel, dándose la circunstancia de ser el primer caso de victoria del padre y el hijo de una misma familia en esta prueba de 104 años de trayectoria.

El neerlandés cruzó la meta primero 34 años después de que lo hiciera su progenitor, Adrie van der Poel. Mathieu, de 25 años, profundizó en la sensación de relevo generacional que está dejando esta temporada en este deporte. En esta fecha le ganó al pujante Wout Van Aert, otro de los emblemas de la sangre nueva, en un esprint de foto-finish.

Sin embargo, la imagen del día correspondería, muy a su pesar, al campeón mundial Julien Alaphilippe. El francés viajaba en la fuga de los mejores, volando como tridente de la prueba, cuando se estrelló con una moto de la organización. De este modo, a 35 kilómetros de la meta, se deshizo la tercera pata de la terna de favoritos que mandaban a 35 kilómetros del final. Y el noruego Alexander Kristoff (UAE) gozaría el orgullo de ser el más rápido del pelotón, amén de subirse al podio.

El relato de lo vivido, sobre el recorrido de 243 kilómetros hasta Oudenaarde que contemplaba 17 "muros" que los organizadores no publicitaron para evitar aglomeraciones de público, arrancó en Amberes con la ausencia de Philippe Gilbert, Greg Van Avermaet (lesionados), Peter Sagan (en el Giro) o el campeón del Tour, Tadej Pogacar -que ya piensa en 2021-. Sí estaban Alberto Bettiol, Alaphilippe, Van der Poel (Alpecin-Fenix), Wout Van Aert (Jumbo-Visma), Matteo Trentin (CCC), Mads Pedersen (Trek-Segafredo), Michal Kwiatkowski y Dylan van Baarle (Ineos). Sobre ellos se fijaría la lupa.

Serían Gregor Mühlberger (Bora-Hansgrohe), Samuele Battistella (NTT), Danny van Poppel (Circus-Wanty), Gijs Van Hoecke (CCC), Dimitri Peyskens (Bingoal), Fabio Van Den Bossche (Vlaanderen) los que estrenaron escapada. Este grupeto alcanzaría un colchón de hasta ocho minutos. El gran grupo yacía comandado por el CCC de Trentin, bajo una llovizna intermitente. Y el ritmo no se volvió exigente hasta que se remangó, a 130 kilómetros del desenlace, el escuadrón imperial llamado Quick-Step. Ese bloque neutralizó a los aventureros a 50 kilómetros de meta.

Y el reagrupamiento dio paso a los ataques de Alaphilippe. Los cambios de ritmo de uno de los gallos principales formarían la selección definitiva. Y llegó un punto en el que sólo le siguieron Van Aert y Van der Poel, esto es, los que comandaban todos los pronósticos. No estaba previsto, en cambio, que el maillot arcoíris se estampara contra una moto y dejara a los dos centroeuropeos en un mano a mano de 35 kilómetros. Por detrás guerrearon por sumarse a la ilustre dupla, sobre todo Pedersen, pero sería imposible.

El corte decisivo desembocaría en la recta postrera. Aunque faltaran los muros del viejo Kwaremont (11% de rampa adoquinada, subido tres veces) y el Paterberg (que empezaba a 14 kilómetros), nada cambiaría la inercia y el triunfo sería cosa del perfil llegador. De un cuerpeo largo, potente y asfixiante. Ahí, Van der Poel desinfló el prestigio de rapidez de Van Aert para descorchar el champán. Redondeando un gran espectáculo de ciclismo en un año muy complicado.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios