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Novela

Pierre Lemaitre: El espejo de nuestras penas

domingo 01 de noviembre de 2020, 17:56h
Pierre Lemaitre: El espejo de nuestras penas

Traducción de José Antonio Soriano Marco. Salamandra. Barcelona, 2020. 444 páginas. 21,00 €. Libro electrónico: 9,99 €.

Por Aránzazu Miró

Cierra Pierre Lemaitre su trilogía de novelas sobre el período de entreguerras con una dedicada al inicio de la Segunda Guerra Mundial, El espejo de nuestras penas, en que el hecho social más importante es precisamente la incursión bélica, la ocupación de París y el gran éxodo de la ciudad. Ahí, en esa remoción de las vidas es donde se resuelve felizmente la novela, en el gran encuentro final que en condición de refugiados han asumido todos los personajes.

He empezado por el final, porque la novela es el despliegue de un gran puzle que sigue la disposición clásica de presentación, nudo y desenlace. Lo hace, eso sí, con una estructura muy interesante en que la primera parte (titulada “6 de abril de 1940”) despliega 23 capítulos de los 54 totales en que se entrelazan, como hilos a colores, los capítulos dedicados a cada uno de los personajes de esta historia en sus diferentes contextos: un bistró en París (al que la Real Academia de la Lengua no nos deja llamar tal) con su hostelero, su ayudante y su cliente; el campamento militar de la Línea Maginot (con lo que ya nos situamos en guerra) con la pareja del truhán y el pánfilo; y finalmente el pillo que es ladrón pero reflexivo y bondadoso. Una anécdota que resulta sorprendente inicia el engarce.

Algunos personajes más aparecerán en la parte central (“6 de junio de 1940”) con el matrimonio de Fernand y Alice y el nudo de tantas situaciones: la guerra y el éxodo con sus diferentes posibilidades, los secretos del pasado que conforman destinos, convirtiendo la tristeza irritante del viaje de huida hacia la nada en la tristeza irritante de la vida. Ese entrelazar de situaciones y personajes que nos lleva hacia la tercera parte (“13 junio de 1940”) en que ya está ocupada la ciudad de París y nuestros personajes andan todos sufriendo infortunios de batallas y refugiados hasta encontrarse en un lugar único y acogedor en que todo se resuelve.

Que se resuelve, se ve venir; cómo lo hará es lo que nos lleva a concluir la lectura. Bien tramada, de progreso ágil, a pesar de que en ocasiones las penurias nos abruman (¡cuánta realidad!), recorre un momento de la historia de Europa en la vida de quienes la sufrieron, con reflexiones y entrelazados inteligentes, en un relato que fundamentalmente conmueve y que, si bien nos rememora una época de guerra, nos recuerda también que en situaciones así, esas que nos narran los libros de Historia, sobrevienen las historias personales con sus pasados, secretos y deseos y, tal vez, sus perspectivas de futuro.

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