El especial de Telecinco Cantora: la herencia envenenada batió récords de audiencia la noche del viernes. Las confesiones de Kiko Rivera sobre su madre, Isabel Pantoja, y la herencia de Paquirrín, atraparon a 3,7 millones de espectadores de media e incluso llegó a hacerse con el minuto de oro con 4,9 millones y hasta un 58,8 % de cuota de pantalla. Ni siquiera el rosco de Pasapalabra, dueño indiscutible de acurrucar al pico de espectadores del día, pudo hacer sombra al serial Rivera-Pantoja. La Voz, que suele liderar la noche de los viernes, se quedó rondando los dos millones de espectadores, alrededor de 1,7 millones de diferencia.
