www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

LAS REPÚBLICAS DE TAIFAS

martes 01 de diciembre de 2020, 13:13h
Desde hace seis siglos, Cataluña, por mucho que le pese a Laura Borrás, forma parte de la unidad de España...

Desde hace seis siglos, Cataluña, por mucho que le pese a Laura Borrás, forma parte de la unidad de España. Todos los españoles tienen derecho, en consecuencia, a decidir sobre Cataluña. Si un día se planteara la reforma de la Constitución para aceptar lo que ahora no se acepta, un eventual referéndum sobre la independencia de las Comunidades Autónomas, tendría que ser votado por todos los españoles. Es lástima que la inteligente candidata del antiguo partido de Jordi Pujol, un peso pesado, por cierto, de la política, margine algo que históricamente está completamente claro.

Y por otra parte, ¿dónde empieza y dónde termina el derecho de autodeterminación? ¿Se puede declarar nación independiente Logroño porque la mitad más uno de los riojanos así lo decida? ¿Podría hacerlo la provincia de Tarragona o la provincia de Segovia? ¿Podría declararse nación independiente Cartagena?

No estoy hablando de despropósitos que no se hayan intentado. En el siglo XIX, y en medio del caos republicano, se llegó a extremos que nos parecerían pintorescos si no fuera porque algunos de ellos permanecen vivos.

Si cualquier territorio de los que forman la unidad de España se proclamara independiente, caerían como fichas de dominó seis u ocho Autonomías más, convirtiendo a España en las Repúblicas de taifas.

Las presiones de un sector de la clase política catalana solo tienen una respuesta: no se puede retroceder un milímetro en el cumplimiento estricto de la Constitución que votó la voluntad general del pueblo libremente expresada en 1978. Y de forma abrumadora y acentuadamente así lo hicieron los catalanes.

España es una de las grandes naciones destacadas de la Unión Europea y algunos pretenden devolvernos al siglo XIX, cuando de lo que se trata es de mirar hacia el futuro e integrar las estructuras nacionales en una supranacionalidad que solo traerá beneficios y fortaleza a los países europeos.