La Juventus quería contratar al jugador, todavía del Barça, e hizo todo lo posible para lograr la contratación.
Siguen las pesquisas en torno al polémico intento de nacionalización italiana de Luis Suárez. El futbolista actual del Atlético de Madrid llegó a hacer un examen en territorio transalpino para obtener el pasaporte de Italia y, así, encauzar su contratación por la Juventus -cuando todavía era jugador del Barcelona-. El caso del charrúa ha levantado tal polvareda que la Fiscalía de Perugia se ha remangado y ha sacado a la luz aspectos un tanto borrosos del brete.
Desde ese organismo se ha logrado disponer de las preguntas amañadas que la Universidad para Extranjeros de Perugia facilitó al uruguayo para que aprobara el examen de lengua italiana. Todo ello es fruto de las interceptaciones telefónicas y el registro de correos electrónicos que se ha llevado a cabo, recuperando material correspondiente a los días previos a ese 17 de septiembre en el que el goleador hizo la prueba de idioma.
Se ha filtrado, entre otros documentos, el primer e-mail que fue enviado a Suárez. Data del 10 de septiembre e incluía la primera pregunta y la respuesta del examen. "Bienvenido, preséntese y hable un poco de usted", comenzaba la conversación. Y el texto que debía aprenderse de memoria el futbolista era este: "Vivo en Barcelona, en España, desde hace seis años. España me gusta mucho, dos de mis hijos nacieron en España. Barcelona me gusta mucho, me fui de vacaciones a Barcelona cuando tenía quince años y me gustó mucho. Llevo diez años casado. Mi mujer se llama Sofía y es uruguaya, pero tiene pasaporte italiano. Tengo tres hijos: una niña que se llama Delfina y tiene diez años, un niño que se llama Benjamín y tiene siete años. El último niño se llama Lautaro y debe cumplir dos años".
"Jugué en la selección uruguaya, en Holanda, en el Liverpool en Inglaterra y luego en el Barcelona en España. Me gusta mucho mi trabajo de futbolista profesional. El fútbol es mi pasión. Me gusta mucho estar con mi familia. Juego mucho con la Playstation", debía añadir en la intervención pactada. En esa misma dirección e ha sabido que le llegaron las otras preguntas para que pudiera llegar preparado al examen.
El cabecilla de este entramado sería el profesor Lorenzo Rocca. Con él le prepararon una comunicación supuestamente "libre" para zanjar el aprobado del uruguayo. El propio docente se reiría en los días anteriores de la capacidad de Suárez para hablar italiano. Según las escuchas, Rocca debía preguntar "Hola Luis, ¿qué tal?", mientras que el jugador habría de responder "Hola Lorenzo, todo bien. ¿Y tú?". "Todo bien gracias. ¿Y tú? ¿Cómo estás aquí en Perugia? ¿Y tu mujer y tus hijos?", continuaría Rocca, teniendo que contestar Luis Suárez lo siguiente: "Estoy bien, gracias. Ellos también están bien, los niños se van al colegio. Pero estoy un poco preocupado, tengo mucho trabajo y poco tiempo para estar con mi familia. Por la noche siempre regreso tarde y paso todo el día fuera".
Ante semejante fraude aparente, las autoridades italianas han decidido suspender de sus funciones durante ocho meses a los responsables de la Universidad para Extranjeros de Perugia que organizaron y amañaron el examen de ciudadanía de Suárez. La Guardia di Finanza ha suspendido a la rectora de la universidad, Giuliana Grego, al director Simone Olivieri y a los profesores que examinaron al delantero uruguayo. La Fiscalía de Perugia concluyó que "los contenidos de la prueba habían sido comunicados previamente al propio jugador, llegando a predeterminar el resultado y la puntuación del examen". Y Suárez no fichó por la Juventus.