El avión que les lleva a Pamplona ha sido el primero en salir tras el desbloqueo de las pistas.
El Real Madrid decidió adelantar a este viernes su viaje a Pamplona, para jugar contra Osasuna en la jornada sabatina. En previsión por el posible impacto del temporal 'Filomena', el club decidió viajar antes a Navarra y pasar la noche concentrados, en lugar de desplazarse en el mismo día de la competición, como es costumbre en la plantilla merengue.
Sin embargo, la dureza de la nevada que está azotando a la capital española les ha complicado sobremanera el plan. La realidad en esta tarde fue que los futbolistas y el resto de la delegación madridista estuvieron más de tres horas y media en el avión, a la espera de despegar. Quedaron bloqueados en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid Barajas. Las pistas estaban congeladas y el retraso se pronosticaba sobresaliente. Finalmente, el vuelo despegó. Fue el primero en hacerlo tras el deshielo de las pistas.
Así las cosas, trascendió el enfado monumental de los jugadores y el cuerpo técnico con LaLiga. El motivo el es siguiente: el organismo dirigido por Javier Tebas es el que aconsejó al Madrid viajar en la tarde de este viernes, tratando de salvar las inclemencias. Pero la expedición está atrapada, como consecuencia del ascenso de la intensidad de la nevada. También el Rayo clamó al cielo al ser forzado a viajar para jugar su partido, en plena tempestad. Los vallecanos decidieron darse la vuelta y el envite se ha aplazado.
La incertidumbre se expandió en el club madridista, que no sabía siquiera si estaban en condiciones de salir en esta fecha. La disputa del partido, por tanto, estaba en suspenso. Porque se espera que las precipitaciones en forma de nevada también golpeen en Pamplona. Así que se había detonado un nudo por el que desde el conjunto de Chamartín se señala a Tebas. Barajas informó que los operarios se afanaron para despejar las pistas, pero el avión debía haber despegado a las 19:30 horas.
El aeropuerto llegó a confirmar a través de las redes sociales que "por seguridad, se han paralizado las operaciones hasta la mejora de la visibilidad". Esto significó que los madridistas no podían ni evacuar el avión, ya que estaban rodeados de hielo y nieve. Pero, al final, la labor de los operarios consiguió dar pista libre para que el chárter merengue despegara en torno a las 11 de la noche. Pasada la media noche, se reportó desde la entidad de Concha Espina que se habían instalado en el hotel previsto. Un puñado de horas y de nervios más tarde de lo programado.