pide que respete su integridad
La UE exige a Rusia que se retire "sin demora" de Georgia
lunes 01 de septiembre de 2008, 17:31h
El jefe de Estado francés, Nicolas Sarkozy, anunció que viajará a Moscú y Tiflis acompañado del alto representante comunitario de Política Exterior, Javier Solana, y del presidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Durao Barroso, para garantizar la salida rápida de las fuerzas rusas que todavía ocupan la zona tampón y los puestos de control en territorio georgiano, así como de abrir el camino a una "discusión internacional" sobre la estabilización de las regiones de Osetia del Sur y Abjasia.
"La solución del conflicto debe basarse en la independencia y la integridad territorial de Georgia y no en la política de hechos consumados", dejó claro Sarkozy.
En la declaración aprobada este lunes de forma unánime por los Veintisiete, que sirve de mandato para esta segunda gira relámpago de Sarkozy por Moscú y Tiflis, se exige que las fuerzas militares rusas que aún no se han retirado a las líneas anteriores al comienzo de las hostilidades "lo hagan sin demora". "Aparte de la asistencia a las víctimas, lo urgente ahora es poner en marcha el mecanismo internacional de supervisión, en el que la Unión está dispuesta a participar", agrega.
Dicho "mecanismo" está previsto en el quinto punto del acuerdo de alto el fuego, que todavía no se ha cumplido, y está destinado a sustituir a las tropas rusas que ocupan aún zonas situadas más allá de los límites administrativos de las regiones separatistas georgianas de Osetia del Sur y Abjasia.
Esferas de influencia
Los líderes de la UE también consideran urgente el cumplimiento del sexto punto del acuerdo, que se refiere al inicio de "discusiones internacionales" sobre la seguridad y la estabilidad en Abjasia y Osetia del Sur. "No podemos volver a las esferas de influencia. Yalta ha quedado atrás", añadió Sarkozy.
El presidente en ejercicio de la UE también anunció que Europa proporcionará ayuda sustancial a Georgia y continuará "completamente involucrada" en la pacificación de la zona.
El mensaje lanzado "no es contra Rusia", puntualizó Sarkozy, "pero debemos decir que Rusia ha reaccionado de forma desproporcionada" y su reconocimiento de la independencia de las dos regiones no ayuda a la solución del conflicto. "La pregunta es '¿quiere Rusia cooperación o no?'. La Unión quiere una cooperación real con Rusia, pero siempre tiene que haber dos para bailar un tango", recordó el jefe del Estado francés.
No podemos seguir como si nada
Por su parte, el presidente de la Comisión Europea (CE) resaltó el hecho de que los líderes de la UE hayan podido ponerse de acuerdo para enviar "señales claras" al resto del mundo. "Queremos una cooperación moderna (con Rusia) en interés de ambos. Pero no podemos seguir adelante como si nada hubiera pasado", afirmó Durao Barroso.
Los europeos decidieron abrir un minucioso proceso de reevaluación de sus relaciones con Rusia de aquí a la cumbre bilateral prevista para el 14 de noviembre en Niza (Francia). Barroso recordó que la CE ha concedido 6 millones de euros de ayuda inmediata para la población civil afectada por el conflicto y aseguró que la contribución europea a Georgia "no es retórica". "Habrá una conferencia de donantes en el futuro próximo. Queremos llegar a establecer una zona de libre comercio con Georgia, y facilitar la concesión de visados a los georgianos", agregó.
Rusia pide sentido común
Por su parte, el embajador ruso ante la UE, Vladimir Chizov, ha pedido "sentido común" a los líderes europeos que analizan el conflicto de Georgia y ha avanzado que Moscú estaría dispuesto a aceptar una misión policial internacional en las zonas de seguridad establecidas junto a Osetia del Sur y Abjasia. Aseguró que el Kremlin "no ve necesario" el envío de un contingente militar a la zona.
En cualquier caso, el embajador pidió a los Veintisiete que tomen sus decisiones con calma y pensando "en la relación estratégica con Rusia". Chizov insistió además en que la situación en el Cáucaso es en parte consecuencia de la actuación de la comunidad internacional, y en concreto de la UE, en el caso de Kosovo.
Recordó, en este sentido, que Moscú advirtió de que el reconocimiento de la independencia kosovar sería "un precedente" para otras regiones. Además, consideró sorprendente la "preocupación de Occidente por la integridad territorial de Georgia" después de que Rusia decidiese reconocer a las regiones de Abjasia y Osetia del Sur. "¿Dónde estaban esas voces en el caso de Kosovo?", se preguntó.