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COVID-19

La incidencia de la cepa británica augura una desescalada más lenta

La incidencia de la cepa británica augura una desescalada más lenta
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(Foto: EFE/Toni Galán)
EL IMPARCIAL/Efe
viernes 12 de febrero de 2021, 09:52h
El Gobierno y la OMS advierten a las comunidades del riesgo de relajar las restricciones de forma precipitada.

El esperado descenso en los contagios de coronavirus en España alienta el temor sobre la relajación de las restricciones, que la OMS y Sanidad piden mantener debido a la elevada incidencia, mientras que algunas autonomías empiezan ya a ablandar sus medidas. La transmisión del coronavirus sigue a la baja en España con una incidencia acumulada que se sitúa en 540 casos por cada 100.000 habitantes, pero la situación sigue siendo “muy complicada” y una desescalada rápida o “mal hecha” puede llevar a una nueva ola de contagios.

"Reducciones relativas no significa que las tasas de transmisión sean bajas. En España vemos una caída relativa muy significativa, pero las tasas de transmisión se mantienen muy altas", ha señalado la responsable de Emergencias de la OMS, Catherine Smallwood. “Estamos en medio del proceso de control y tenemos que tener mucho cuidado con lo que hacemos”, ha señalado, por su parte, este jueves el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón.

Entre los factores de riesgo que hacen prever una desescalada más lenta figura el de las variantes, en concreto la británica, que es la que ocupa espacio en España, y que podría provocar "incrementos más rápidos que en otras olas, o como en la tercera" si las medidas se relajan.

Simón ya alertó hace semanas de que se espera que la presencia de la cepa británica se note en los indicadores en marzo, pero puede ser antes. La variante de SARS-CoV-2 está asociada a una mayor capacidad del virus para transmitirse lo que puede asociarse a mayor incidencia de la enfermedad en los lugares donde circule ampliamente y no se apliquen estrictamente las medidas de prevención de la infección esta posibilidad se puede incrementar progresivamente si la variante va incrementando su prevalencia en los diferentes territorios.

Además, existe una posibilidad real de que pueda estar relacionada con mayor gravedad y mayor letalidad. El riesgo de que se produzca un aumento progresivo en las hospitalizaciones asociado a la circulación cada vez mayor de la variante es por tanto elevado, tanto por el aumento de la incidencia como por el aumento de la gravedad.

La variante B.1.1.7, se encuentra presente en España, y en algunos lugares donde se han realizado estimaciones de incidencia, está aumentando rápidamente. La presencia de esta variante en nuestro país puede condicionar un aumento de la incidencia y posiblemente la tasa de hospitalización y la letalidad en nuestro país en las próximas semanas.

Hasta este lunes, se han notificado en España más de 470 casos confirmados de esta variante en 14 comunidades. La distribución de la variante en España "es muy variable", explica Sanidad en su informe, en el que indica que la prevalencia estimada se sitúa en un amplio rango entre el 0,4% y el 53,3%.

Dado el escenario que se presenta en las próximas semanas, con la cepa briánica ganado terreno, el directo del CCAES ha advertido que es comprensible que alguna autonomía puede relajar restricciones, sobre todo aquellas que han adoptado medidas drásticas desde hace mucho tiempo, pero “ni todas ni todas a la vez".

Hasta este viernes, varias autonomías han anunciado que ablandarán las restricciones más duras obviando así la recomendación de la ministra de Sanidad, Carolina Darias, quien pidió una vez más este jueves que las comunidades mantengan las restricciones para frenar la propagación del virus.

Así, los castellanomanchegos podrán volver desde este viernes a bares, cerrados desde el pasado 18 de enero y que ahora abrirán hasta las 21.00. La hostelería regresa también a Extremadura, que además levanta el cierre perimetral. Se espera que Madrid flexibilice el toque de queda. La Comunidad de Madrid, por su parte, estudia ampliar una hora el toque de queda y flexibilizar el horario de cierre de la hostelería.

También aflojará la presión Galicia, pero hasta el lunes se desconoce “en qué medida”. El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, ha hablado de una "una apertura gradual y prudente" y ha evitado pronunciarse sobre una posible reactivación de la hostelería. Por contra, Castilla y León aún ve lejos la desescalada y la Generalidad Valenciana prorrogará hasta el 1 de marzo el cierre total de bares y restaurantes, el de los comercios a las 18 horas y el perimetraje de las grandes ciudades.

El descenso de la transmisión de la epidemia es "el doble" en las comunidades que han cerrado el interior de los bares, donde se sitúa entre el 8 y el 9 % frente al 5 % de las que no lo han hecho. El dato lo ha ofrecido Simón, después de que un juez del TSJ vasco acordase reabrir la hostelería y cuestionase el riesgo en los bares.

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