El pasado año 2020 el ilustre Carlos García Gual (1943) entregó a las prensas de la editorial Siruela un libro donde trata de la evolución de la literatura griega, a través de la compleja figura de los héroes. García Gual es el continuador de una espléndida saga de helenistas que ejercieron su cátedra en la Universidad Complutense de Madrid, y a día de hoy es una figura unánimemente reconocida en este ámbito. El texto del profesor mallorquín se proyecta en dos líneas de reflexión, ambas envueltas en un análisis minucioso de las formas de la literatura griega antigua. La primera se interroga por la peculiar naturaleza de los héroes, en los que la fama inmortal ganada por sus hazañas parece poner aún más de relieve la contingencia de sus vidas y de sus muertes.
Por otro lado, el relato histórico que este ensayo incluye indaga en los motivos por los que los héroes fueron desapareciendo de esa cultura, que proporcionó el molde a nuestra civilización. Ambas disquisiciones tiñen de un tono crepuscular al libro, cuyos párrafos destilan una cierta nostalgia de un tiempo donde la unidad de pensamiento y la armonía moral de los pueblos hallaban en la figura de los héroes la cima de su inspiración colectiva.
“Me gustaría precisar cómo las memorables figuras heroicas se reinterpretan y recomponen en la antigua literatura griega, desde su aurora épica al crepúsculo novelesco de la época helenística”, nos confiesa el autor al comienzo, para poco después hacerse eco de una cita de Kerényi: “La gloria de lo divino que cae sobre la figura del héroe está extrañamente mezclada con la sombra de la mortalidad”. ¿Trataron de mostrarnos los rapsodas de la antigua épica el único camino por el que los seres humanos podían conferir, a sus breves y limitadas vidas, un sentido perdurable y valioso basado en la virtud y el arrojo? ¿Fue perdiendo relevancia este modelo en la misma medida en que se fue ampliando el horizonte social y político de la cultura helénica?
El autor nos revela las distintas fases que jalonan ese camino de “iconoclastia” literaria: la lírica épica, la tragedia, la comedia, las novelas románticas helenísticas, se exponen ante nuestros ojos interpretadas como secciones de una línea continua de progresivo desvanecimiento de la trama mítica. En su lugar, los personajes humanos que toman el protagonismo son estereotipos dinámicos y brillantes, ingeniosos y rebeldes, pero ya carentes del misterio sagrado del que los antiguos héroes se revestían en su enfrentamiento memorable con los dioses y con la muerte.
Es inevitable preguntarse si el profesor García Gual quiere transmitirnos a través de este estudio algunas sugerencias filosóficas para su aplicación a nuestro presente; si acaso trata de revelarnos su añoranza de un talante heroico al que quizá nuestro mundo aún podría acudir, como a una fuente de sentido. Sin embargo, el texto no se abre a ninguna especulación o recomendación de este cariz, y vuelca toda su exposición a partir del universo limitado del antiguo legado griego. En su desarrollo, el libro está trazado como un selecto informe bibliográfico, plagado de citas y diversas referencias auxiliares. En su conjunto, un informe completo sobre las mudanzas en uno de los pilares de nuestro modo de entender el mundo, tan nutrido y revelador como solo un verdadero sabio de nuestro tiempo podría ofrecernos